Archive for mayo, 2010


¿Quién no ha escuchado esta expresión alguna vez cuando alguien se marcha y al regresar reclama su sitio cuando lo encuentra ocupado por otro? Pues, como en la mayoría de los casos, también se esconde una interesante historia tras ella.

ESTEFANÍA JIMÉNEZ

Los Fonseca eran una familia noble de origen portugués allá en el siglo XV, durante el reinado de Enrique IV de Trastámara (1425-1474). Varios de sus miembros tenían responsabilidades eclesiásticas y por tanto la familia tenía mucha influencia en la Iglesia.

Siendo Alonso de Fonseca arzobispo de Sevilla, se nombró a su sobrino (que tenía el mismo nombre y apellido) arzobispo de Santiago de Compostela.

Cuando el joven sobrino fue a tomar posesión del arzobispado, lo encontró involucrado en unos graves conflictos que afectaban al reino de Galicia. Al no poder dominar la situación pidió ayuda a su tío y, éste se ofreció para adelantarse a Santiago para allanarle las dificultades, pero a cambio, le pidió a su sobrino que lo reemplazase en su sede en Sevilla.

Cuando Alonso de Fonseca tío solucionó los problemas de la diócesis compostelana, volvió a Sevilla a recuperar su diócesis; pero el sobrino se negó a devolverle su cargo alegando que el cambio había sido permanente. Incluso la intervención del Papa fue insuficiente, viéndose obligado el rey Enrique a intervenir para solucionar el asunto.

El joven Alonso de Fonseca, una vez que regresó a Santiago, terminó preso y sentenciado a cinco años de condena por otros delitos, pero su carrera continuó y llegó a ocupar los más altos cargos eclesiásticos, teniendo que ceder su arzobispado a su propio hijo.

Toda la historia del arzobispado de Sevilla causó un gran revuelo en la época, y la frase comenzó a usarse entonces de esta forma: quien se fue de Sevilla perdió su silla.

Al parecer, con el transcurso de los años, la frase ha cambiado a tal y como ahora la conocemos.

 

OTRAS EXPRESIONES:

DECIR JESÚS AL ESTORNUDAR

¿POR QUÉ DECIMOS IRSE DE PICOS PARDOS?

A BUENAS HORAS MANGAS VERDES

PLAYA DE LOS GENOVESES, CABO DE GATA (ALMERÍA)

 

Esta es la Playa de lo Genoveses, que se encuentra en el Parque Natural Cabo de Gata, en Almeria.

Como anécdota que acompaña a esta imagen tengo que decir que el día que la visitamos nos íbamos a volar… tal era el airazo que hacía, que incluso las ola del mar iban hacia dentro, jeje!! sí, sí, hacia dentro, es decir, que no había oleaje, ya que el aire venia del interior…

Nada más, sólo deciros que es un lugar donde merece la pena ir, es todo natural. Para quien le guste la naturaleza, que no deje de visitar este Parque Natural que se encuentra en la provincia de Almería.
Un saludo a todos, espero que os guste.

MARIA TERESA GARCÍA ARENAS

 

He decidido abrir esta nueva sección en nuestro blog porque, además de nuestras obras, películas, libros, información… también me gustaría que compartiéramos nuestros “inmortales” favoritos.

Yo tengo miles de “inmortales”, y cada día encuentro alguno más. Creo que, en un blog de cultura como el nuestro, será interesante publicar algo de los “grandes”.

Espero que os guste la sección y me mandéis obras y sugerencias para publicar cosillas que satisfagan todos nuestros gustos.

Yo la inauguro con uno de mis inmortales favoritos (¿cómo no?). Creo que éste es uno de los relatos de Bécquer que más me gusta, aunque me es muy difícil elegir uno, la verdad.

ESTEFANÍA JIMÉNEZ

 

LAS HOJAS SECAS

     El sol se había puesto: las nubes, que cruzaban hechas jirones sobre mi cabeza, iban a amontonarse unas sobre otras en el horizonte lejano. El viento frío de las tardes de otoño arremolinaba las hojas secas a mis pies.

     Yo estaba sentado al borde de un camino, por donde siempre vuelven menos de los que van.

     No sé en qué pensaba, si en efecto pensaba entonces en alguna cosa. Mi alma temblaba a punto de lanzarse al espacio, como el pájaro tiembla y agita ligeramente las alas antes de levantar el vuelo.

Hay momentos en que, merced a una serie de abstracciones, el espíritu se sustrae a cuanto le rodea, y replegándose en sí mismo analiza y comprende todos los misteriosos fenómenos de la vida interna del hombre.

     Hay otros en que se desliga de la carne, pierde su personalidad y se confunde con los elementos de la Naturaleza, se relaciona con su modo de ser y traduce su incomprensible lenguaje.

     Yo me hallaba en uno de estos últimos momentos, cuando solo y en medio de la escueta llanura oí hablar cerca de mí.

     Eran dos hojas secas las que hablaban, y éste, poco más o menos, su extraño diálogo:

     -¿De dónde vienes, hermana?

     -Vengo de rodar con el torbellino, envuelta en la nube de polvo y de las hojas secas nuestras compañeras, a lo largo de la interminable llanura. ¿Y tú?

     -Yo he seguido algún tiempo la corriente del río, hasta que el vendaval me arrancó de entre el légamo y los juncos de la orilla.

     -¿Y adónde vas?

     -No lo sé: ¿lo sabe acaso el viento que me empuja?

     -¡Ay! ¿Quién diría que habíamos de acabar amarillas y secas arrastrándonos por la tierra, nosotras que vivimos vestidas de color y de luz meciéndonos en el aire?

     -¿Te acuerdas de los hermosos días en que brotamos; de aquella apacible mañana en que, roto el hinchado botón que nos servía de cuna, nos desplegamos al templado beso del sol como un abanico de esmeraldas?

     -¡Oh! ¡Qué dulce era sentirse balanceada por la brisa a aquella altura, bebiendo por todos los poros el aire y la luz!

     -¡Oh! ¡Qué hermoso era ver correr el agua del río que lamía las retorcidas raíces del añoso tronco que nos sustentaba, aquel agua limpia y transparente que copiaba como un espejo el azul del cielo, de modo que creíamos vivir suspendidas entre dos abismos azules!

     -¡Con qué placer nos asomábamos por cima de las verdes frondas para vernos retratadas en la temblorosa corriente!

     -¡Cómo cantábamos juntas imitando el rumor de la brisa y siguiendo el ritmo de las ondas!

     -Los insectos brillantes revoloteaban desplegando sus alas de gasa a nuestro alrededor.

     -Y las mariposas blancas y las libélulas azules, que giran por el aire en extraños círculos, se paraban un momento en nuestros dentellados bordes a contarse los secretos de ese misterioso amor que dura un instante y les consume la vida.

     -Cada cual de nosotras era una nota en el concierto de los bosques.

     -Cada cual de nosotras era un tono en la armonía de su color.

     -En las noches de luna, cuando su plateada luz resbalaba sobre la cima de los montes, ¿te acuerdas cómo charlábamos en voz baja entre las diáfanas sombras?

     -Y referíamos con un blando susurro las historias de los silfos que se columpian en los hilos de oro que cuelgan las arañas entre los árboles.

     -Hasta que suspendíamos nuestra monótona charla para oír embebecidas las quejas del ruiseñor, que había escogido nuestro tronco por escabel.

     -Y eran tan tristes y tan suaves sus lamentos que, aunque llenas de gozo al oírle, nos amanecía llorando.

     -¡Oh! ¡Qué dulces eran aquellas lágrimas que nos prestaba el rocío de la noche y que resplandecían con todos los colores del iris a la primera luz de la aurora!

     -Después vino la alegre banda de jilgueros a llenar de vida y de ruidos el bosque con la alborozada y confusa algarabía de sus cantos.

     -Y una enamorada pareja colgó junto a nosotras su redondo nido de aristas y de plumas.

     -Nosotras servíamos de abrigo a los pequeñuelos contra las molestas gotas de la lluvia en las tempestades de verano.

     -Nosotras les servíamos de dosel y los defendíamos de los importunos rayos del sol.

     -Nuestra vida pasaba como un sueño de oro, del que no sospechábamos que se podría despertar.

     -Una hermosa tarde en que todo parecía sonreír a nuestro alrededor, en que el sol poniente encendía el ocaso y arrebolaba las nubes, y de la tierra ligeramente húmeda se levantaban efluvios de vida y perfumes de flores, dos amantes se detuvieron a la orilla del agua y al pie del tronco que nos sostenía.

     -¡Nunca se borrará ese recuerdo de mi memoria. Ella era joven, casi una niña, hermosa y pálida. Él le decía con ternura: -¿Por qué lloras? -Perdona este involuntario sentimiento de egoísmo -le respondió ella enjugándose una lágrima-; lloro por mí. Lloro la vida que me huye: cuando el cielo se corona de rayos de luz, y la tierra se viste de verdura y de flores, y el viento trae perfumes y cantos de pájaros y armonías distantes, y se ama y se siente una amada, ¡la vida es buena! -¿Y por qué no has de vivir? -insistió él estrechándole las manos conmovido. -Porque es imposible. Cuando caigan secas esas hojas que murmuran armoniosas sobre nuestras cabezas, yo moriré también, y el viento llevará algún día su polvo y el mío ¿quién sabe adónde?

     Yo lo oí y tú lo oíste, y nos estremecimos y callamos. ¡Debíamos secarnos! ¡Debíamos morir y girar arrastradas por los remolinos del viento! Mudas y llenas de terror permanecíamos aún cuando llegó la noche. ¡Oh! ¡Qué noche tan horrible!

     -Por la primera vez faltó a su cita el enamorado ruiseñor que la encantaba con sus quejas.

     -A poco volaron los pájaros, y con ellos sus pequeñuelos ya vestidos de plumas; y quedó el nido solo, columpiándose lentamente y triste como la cuna vacía de un niño muerto.

     Y huyeron las mariposas blancas y las libélulas azules, dejando su lugar a los insectos oscuros que venían a roer nuestras fibras y a depositar en nuestro seno sus asquerosas larvas.

     -¡Oh! ¡Y cómo nos estremecíamos encogidas al helado contacto de las escarchas de la noche!

     -Perdimos el color y la frescura.

     -Perdimos la suavidad y la forma, y lo que antes al tocarnos era como rumor de besos, como murmullo de palabras de enamorados, luego se convirtió en áspero ruido, seco, desagradable y triste.

     -¡Y al fin volamos desprendidas!

     -Hollada bajo el pie del indiferente pasajero, sin cesar arrastrada de un punto a otro entre el polvo y el fango, me he juzgado dichosa cuando podía reposar un instante en el profundo surco de un camino.

     -Yo he dado vueltas sin cesar, arrastrada por la turbia corriente, y en mi larga peregrinación vi, solo, enlutado y sombrío, contemplando con una mirada distraída las aguas que pasaban y las hojas secas que marcaban su movimiento, a uno de los dos amantes cuyas palabras nos hicieron presentir la muerte.

     -¡Ella también se desprendió de la vida y acaso dormirá en una fosa reciente, sobre la que yo me detuve un momento!

     -¡Ay! Ella duerme y reposa al fin; pero nosotras, ¿cuándo acabaremos este largo viaje?…

     -¡Nunca!… Ya el viento que nos dejó reposar un punto vuelve a soplar, y ya me siento estremecida para levantarme de la tierra y seguir con él. ¡Adiós, hermana!

     -¡Adiós!…

     Silbó el aire, que había permanecido un momento callado, y las hojas se levantaron en confuso remolino, perdiéndose a lo lejos entre las tinieblas de la noche.

     Y yo pensé entonces algo que no puedo recordar, y que, aunque lo recordase, no encontraría palabras para decirlo.

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (Publicado por primera vez en 1870 en el Almanaque Literario del museo Universal, de Gaspar y Roig)

 

AUTOR: Lian Hearn (Gillian Rubinstein)

AÑO: 2008

 

 

ARGUMENTO:

Shigeru, heredero del clan Otori, se enfrenta a los ataques fronterizos de la ambiciosa familia Iida y a la traición en el seno de su hogar por parte de sus propios tíos, que ambicionan hacerse con el liderazgo del clan. Su educación como noble y su entrenamiento guerrero con el legendario Matsuda Shingen, le han preparado para el liderazgo y el combate, pero el trágico destino y la impulsiva determinación del joven Shigeru lleva a los Tres Países a la guerra. Una guerra con brutales consecuencias. En ella, a una edad demasiado temprana, el joven heredero se enfrentará a la traición y la decepción.

El honor le obliga a quitarse la vida, pero el destino tiene otros planes para él. A sus manos llega Jato, el legendario sable de su padre, y Shigeru comprende que no puede dejar de seguir el camino marcado por el destino en busca de su venganza y la paz que tanto ansía.

Su amor de juventud estuvo marcado por la traición y la tragedia, pero en su madurez conocerá a la que será la mujer de su vida, la única persona por la que sería capaz de entregar su vida. Pero desgraciadamente, ella es la heredera de un clan y su amor está prohibido.

Shigeru vivirá sus días vigilado y degradado por sus ambiciosos tíos, haciéndose pasar por un granjero pacífico e inofensivo, sometido constantemente a sus burlas y ofensas. Pero su corazón oculta otros planes. El dolor lo ha llevado a ocultar a la perfección su naturaleza y, mientras todos le creen vencido, él elabora meticulosamente unos planes a lo largo de más de diez años.

OPINIÓN:

Ésta es la última entrega de las leyendas, pero he querido publicar la reseña en primer lugar puesto que es aquí donde se narra el comienzo de toda la historia. Es gracias a este libro que conocemos todos los secretos que Shigeru ocultaba y que apenas son revelados en el resto de la saga.

Leyendas de los Otori es una saga fantástica ambientada en un país imaginario aunque inspirado completamente en la cultura japonesa. Es una leyenda épica con todos los ingredientes necesarios para hacerla apasionante: amor, pasión, guerra, conspiración, venganza y traiciones, honor… Legendarios guerreros japoneses, religiones prohibidas, amores ocultos. Y la historia de una venganza larga y metódicamente planeada.

Esta entrega nos introduce en la historia y nos lleva a comprender mucho mejor todo el desarrollo de los acontecimientos que se desencadenarán posteriormente.

 ESTEFANÍA JIMÉNEZ

EL LIBRO DE ELI

DIRECCIÓN:  Allen Hughes & Albert Hughes

REPARTO:  Denzel Washington, Gary Oldman, Mila Kunis, Ray Stevenson, Jennifer Beals, Frances De La Tour, Michael Gambon, Evan Jones, Joe Pingue, Tom Waits

AÑO: 2010

 

SINOPSIS: El Libro de Eli nos lleva a un futuro no muy lejano, unos 30 años después de la guerra final, un hombre solitario camina sobre la desolada tierra que una vez fue los Estados Unidos.Todo a su alrededor denota la catástrofe de la destrucción total. No existe civilización ni ley.

Un guerrero por necesidad, no por elección, Eli (Denzel Washington) solo busca la paz, pero si se le desafía, antes de que sus oponentes tengan tiempo de darse cuenta de su fatal error, Eli terminará con ellos. Lo que defiende con tanto empeño no es su vida, sino la esperanza de un futuro; una esperanza con la que ha cargado y protegido durante 30 años.

Sólo otro hombre en este mundo en ruinas entiende el poder que Eli tiene en sus manos y está dispuesto a arrebatárselo: Carnegie (Gary Oldman), un déspota que se ha autoerigido en jefe en un improvisado pueblo de ladrones y pistoleros.

OPINIÓN:  El libro de Eli es un western post-apocalíptico,oscuro,ceniciento,gris.Todo esto influye en las vidas corruptas,sanguinarias,destructivas,castigadas y hambrientas de los personajes.En los “nuevos” Estados Unidos,todos luchan por sobrevivir,pero hay 2 personas que además de sobrevivir,tienen un objetivo…

Ambos saben que “eso” inclinará el mundo hacia la FE o hacia el SUFRIMIENTO,y si tienen que morir por aquello que persiguen,morirán…

Nos muestra una atmósfera en la que predominan los colores apagados y oscuros;recrea con brillantez el sufrimiento y la lucha que es el día a día.La acción no es un pretexto para atraer al público,sino que es un arma para impartir justicia.A su vez la trama está lograda y al aproximarse el final,uno se da cuenta de que todo tiene un explicación.

Poder contar con dos pesos pesados de la gran pantalla como son Denzel Washington y Gary Oldman ya es un gran acierto,y cambia el ánimo del consumidor ante este nuevo “producto” americano.

ANTONIO COBO BLANCA

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