Pillando Moscas, es una obra de teatro interpretada y dirigida por maestros, maestras, padres y madres de los colegios Príncipe Felipe y Juan Carlos I de Torredelcampo, Jaén.
Es meritorio que personas que no son actores profesionales pero que les une su pasión por el teatro, se hayan reunido para hacernos disfrutar de su trabajo sin ánimo de lucro. Todo lo que recaudan es para AECC y Cáritas. Y por eso digo de que no son actores profesionales, sólo porque no cobran por su trabajo, porque lo que es por ser actores y actrices lo son como la copa de un pino, ya que cualquiera que es capaz de hacer reír durante más de una hora a un recinto lleno de gente, es porque es buen actor.
Tanto con esta obra como con representaciones anteriores, consiguen que nos olvidemos durante un rato de nuestros “problemas” y que lo pasemos muy bien; y es doblemente meritorio que consigan despegar a los niños de la televisión y la videoconsola para que vayan a ver una obra de teatro. Los niños disfrutan viendo a sus maestros y maestras, a sus padres y madres, así como a sus compañeros encima de un escenario. Ellos se sienten orgullosos de ver a estas personas allí, y sacándolos del contexto de su colegio y de su casa pueden ver otras facetas de esas personas que ellos no conocen.
En pocas palabras, el hecho de que los niños vayan a ver una obra de teatro donde sus propios maestros y padres son actores y actrices los acerca un poquito más a ellos y hace que los conozcan mejor y tengan más confianza con ellos. Por otra parte, estos actores y actrices consiguen acercar la cultura a los niños y, como he dicho antes, despegarlos de la televisión y las consolas, así como a nosotros hacernos desconectar durante un ratito del trabajo y el extrés o la monotonía de la vida diaria
Pillando moscas trata un tema tan actual como es la jubilación a los 67 años y lo hace de una manera divertida.
Un grupo de maestros y maestras de un colegio con unos alumnos muy peculiares, no ven el momento de jubilarse, arrastrando sus achaques. Cuál será su sorpresa cuando les informan que, en lugar de jubilarse dentro de pocos meses, todavía les quedan dos años más. Los pobres pierden la cabeza y acaban todos en el manicomio.
Es una sátira muy divertida de lo que nos espera a todos a la hora de la jubilación y nos enseña que la mejor manera de afrontarlo es el buen humor y el optimismo.
En definitiva, una obra para ver la vida de otra manera más divertida. Si alguien tiene la posibilidad de ir a verlos, desde Ecos dela Distanciaaseguramos que pasaréis un buen rato.






