EL SANTO ROSTRO DE JAÉN


SANTO ROSTRO

Las vera icon (en latín verdaderas imágenes) son las reliquias que se consideran verdaderas imágenes de Cristo, como el paño de la Verónica o Santa Faz, el Mandylion de Edesa, la Sábana Santa de Turín o el Santo Sudario de Oviedo.

Según la tradición católica, durante la Pasiónde Cristo, una mujer se quitó su velo para secar con él la cara del Mesías. La imagen de la cara de Jesucristo quedó impresa en el pañuelo de lino y éste se conservó a través de los siglos, convirtiéndose en un objeto de culto para los creyentes.

Este episodio no se encuentra en los Evangelios canónicos, la cita más antigua que de él existe data del siglo V, en el Evangelio apócrifo de Nicodemo.

La mujer, Santa Marcela, más tarde sería llamada Verónica (nombre derivado del término latino del que hablábamos al principio:”la verdadera imagen”). El sudario que empleó para secar el rostro de Cristo estaba doblado, por lo que quedaron estampados tres rostros en sus dobleces. Uno de ellos, según la tradición, es el que está guardado bajo siete llaves en la Catedral de Jaén (es cierto que son muchas las puertas que hay que abrir para acceder desde la calle hasta la reliquia, pero no sé si realmente serán siete, la verdad). El Santo Rostro, es una de las imágenes a la que los jienenses profesan mayor devoción.

No se sabe con certeza cuándo llega esta reliquia a Jaén, sin embargo sobre su origen existen varias versiones y leyendas.

Una de ellas asegura que fue San Eufrasio, uno de los varones apostólicos y primer evangelizador de las tierras de Jaén, el que la trajo hasta nuestra tierra. Pero no existen pruebas documentales que apoyen esta teoría salvo la tradición oral.

Otra versión de la presencia del Santo Rostro en Jaén se remonta al s. XIV. Don Nicolás de Biedma ocupó la sede de Jaén en dos períodos: 1368-1378 y 1381-1383. Se dice que pudo haber sido él quien trajese a Jaén la Verónica, como es llamada la reliquia en los documentos de la época. Don Nicolás de Biedma habría obtenido la reliquia del Papa Gregorio XI (1370-1378), en el año 1376, como agradecimiento por el encargo que se le hizo para que visitara y reformara numerosas casas religiosas de los obispados de Sevilla, Córdoba, Badajoz, Plasencia, Cádiz, Coria y Jaén.

Ésta podría ser la explicación más razonable, aunque, como apasionada de las leyendas, me quedo con la que nos cuenta el jiennense Rafael Cámara Expósito, presidente de la asociación cultural IUVENTA (www.iuventa.org).

Cuenta dicha leyenda que, estando cenando el obispo Don Nicolás de Biedma en Jaén, escuchó unos ruidos procedentes de  una redoma. Centró su atención en ellos y descubrió que se trataba de unos diablillos que en ella había encerrados. Éstos se reían y burlaban de la suerte del Papa, ya que éste era un gran pecador y en el infierno estaban esperando ansiosos su muerte para celebrar una fiesta, pues el pontífice se uniría a ellos en el abismo.

El obispo quedó estupefacto y temió por el terrible destino que esperaba al papa si no hacía nada por enmendar sus pecados. Decidió que debía ayudarlo y tratar de hacerle llegar un aviso, sin embargo Roma estaba demasiado lejos como para conseguir que su alerta llegara a tiempo.

Entonces a Don Nicolás se le ocurrió la genial idea de pedir ayuda a los propios diablillos que eran fanfarrones y descuidados. Así fue cómo de dirigió a las criaturas y les pidió que le llevaran a Roma volando sobre sus espaldas. Uno de los diablillos le dijo que él sería capaz de llevarlo si a cambio el obispo, del que todos conocían su glotonería, le daba las sobras de su cena durante el resto de su vida. Don Nicolás accedió gustoso y así fue como el propio diablillo lo llevó junto al papa.

El pontífice escuchó anonadado la historia del obispo de Jaén, y arrepentido recapacitó por todos sus pecados y pidió perdón a Dios por ellos. De este modo, el papa consiguió salvar su alma.

En agradecimiento por ello, el papa entregó a Don Nicolás la reliquia del Santo Rostro.

Desde aquel entonces, el obispo jamás volvió a cenar otra cosa que no fuera un cuenco de nueces, por lo que la parte que correspondía al diablillo sólo eran las cáscaras.

¡Preciosa historia! Por cierto, debo decir que he encontrado la leyenda referida tanto a don Nicolás como a San Eufrasio, sin embargo, la leyenda referente a San Eufrasio, nos cuenta que el pecado del papa era que estaba enamorado de una mujer y por eso su alma estaba condenada (las mujeres siempre… en fin). En esta leyenda el pontífice le entregó al santo dos pliegues del sudario de la Santa Faz, pero cuando éste volaba a lomos del diablillo de regreso a Jaén, uno de ellos se le escapó de las manos y se perdió en el mar.

Pero, leyendas a parte y volviendo a lo que en realidad pudo haber sido, lo cierto es que existen hechos contradictorios con respecto a la posibilidad de que el Santo Rostro estuviera en poder de Don Nicolás, ya que cuando éste hace testamento, declara heredera universal de sus bienes a la catedral de Jaén, sin embargo en el testamento no hace referencia alguna a la reliquia.

Aunque sí que hay constancia de que la Verónica se guardaba en el sagrario de la iglesia mayor por entonces, y sólo era mostrada a los fieles en dos ocasiones: el Viernes Santo y el día de la Asunción y con ella se bendecían los campos de Jaén desde los balcones de la catedral.

Según una tercera versión de la historia, San Eufrasio fue el que la trajo, después, con motivo de la invasión musulmana, la reliquia fue escondida. Cuando Fernando III el Santo conquista Jaén en 1246, reaparece la reliquia, que San Fernando se lleva como protectora de su ejército a la conquista de Sevilla, donde permaneció hasta que el obispo don Nicolás de Biedma, al visitar la diócesis sevillana, la recupera y la devuelve a la Catedralde Jaén.

Las fechas en las que la reliquia era mostrada a los fieles en la catedral, eran motivo de numerosas afluencias de peregrinos que acudían al Santo Reino para poder besarla.

Para evitar los inconvenientes derivados de tal congregación de personas, el obispo Don Rodrigo Marín Rubio costeó de su propio peculio, en 1731, un precioso relicario, realizado por el afamado orfebre cordobés Francisco José Valderrama, que fue completado por el lazo que la Duquesade Montemar donó en 1823.

Durantela Guerra Civil, las autoridades del bando republicano, utilizaron la Catedral jiennense como prisión. Pero antes de darle ese uso, hizo un expolio de obras de un gran valor artístico. Entre algunas piezas saqueadas, sobresalen la preciosa Custodia, la cual fue robada y fundida; la Cruzde jaspe, etc. La reliquia del Santo Rostro no fue ajena al expolio. Por suerte, una vez acabada la guerra, apareció en un garaje en las afueras de París. El Gobierno, tras largas negociaciones, logró recuperarla. La recuperación del Santo Rostro está fechada en febrero de 1940. Por desgracia el lazo de la Duquesa de Montemar desapareció y tuvo que ser sustituido por otro.

No podemos terminar la entrada sin reconocer que son varias las iglesias que dicen poseer el verdadero Santo Rostro, y, si nos dejamos guiar por la leyenda de la Verónica, esto sería posible, ya que como hemos dicho, el rostro de Cristo se imprimió en cada uno de los dobleces del sudario que ella le ofreció. 

Las iglesias que dicen poseer tal reliquia son: la Basílicade San Pedro en Roma (cómo no), nuestra catedral dela Asunción de la Virgen en Jaén,la Basílica del Sacré Coeur en París, el Monasterio de la Santa Faz en Alicante, yla Ermita del Santo Rostro Honrubia en Cuenca.

Pero, ya que se dice que la catedral de Jaén, una de las más grandiosas y bonitas de España, fue concebida para albergar al Santo Rostro, que queréis que os diga, como jiennense que soy, pienso que, si alguna hay verdadera, esa es sin duda la nuestra.

ESTEFANÍA JIMÉNEZ

 FUENTES:

–          WIKIPEDIA

–          Asociación IUVENTA (www.iuventa.org)

–          www.webjaen.es

 ENTRADAS  RELACIONADAS:

 EL CUADRO DE LA MECEDORA (CATEDRAL DE JAÉN)

LEYENDA DE NUESTRO PADRE JESÚS (JAÉN)-EL ABUELO

CATEDRAL DE JAÉN

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6 pensamientos en “EL SANTO ROSTRO DE JAÉN

  1. Preciosa entrada,de lo que no hay duda es de que Vandelvira construyó la Catedral de Jaén para albergar la reliquia ya que en la fachada principal del templo,me parece que sobre el balcón central hay una representación en relieve del Santo Rostro,qué mejor ocasión para venir a Jaén y verlo en persona o si no podéis venir,consultadlo en internet.

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