ESA ESTRELLA FUGAZ


¡¡¡Hola!!! Aquí estoy de nuevo, esta vez me apetecía escribir alguna cosilla cortita, y, bueno, como viene siendo habitual en mí, me ha salido uno de esos cuentos deprimentes y grises 😦 Lo siento, algo debo tener en la cabeza que me hace escribir nubes cuando me planteo una historia corta.

En fin, en cualquier caso, ahí la dejo 😀 Espero que os guste.

ESA ESTRELLA FUGAZ

Te busqué tanto que no supe verte. Yo que siempre había creído que algo en mi pecho te reconocería… pero qué absurdas me parecen ahora todas esas visiones románticas. El amor es mucho más mundano que todas esas imágenes que leemos en los libros.

Tú estabas aquí, junto a mí. Estuviste siempre cerca. Usé tu hombro como paño de lágrimas, abracé tu cuerpo como apoyo en mis pesares. Reí contigo y compartí mis mayores alegrías, soñé a tu lado y te conté mis más hondas fantasías. Eras tú el que siempre me preguntaba cómo estaba, eras tú el que sabía el momento de callar y el de insistir. Siempre fuiste tú el que se sintió feliz cuando veía una sonrisa en mi rostro y el que lloraba mis lágrimas.

Y, sin embargo, yo buscaba una luna lejana, un destello fugaz que había intuido en mi corazón de romántica pasada de moda y no supe verte. No supe hacerlo y un día volví mi vista hacia ti, te necesité como siempre, y descubrí que tu mirada se había tornado oscura. Jamás podré explicar el miedo que sentí entonces, el frío. ¿Dónde estaban esos cálidos ojos, dónde ese brillo que los acompañaba?

Tanto, tanto te busqué… ¿Cuántas veces te lo dije? Que te buscaba, sin saber que eras tú al que buscaba. ¿Cuántas veces tuviste que sufrir mi estupidez? ¿Cuánto dolor soportó tu alma por mi culpa?  Tus ojos me lo dijeron aquel día: tú habías estado sufriendo solo tu propio infierno y yo jamás lo supe ver.

Y entonces aprendí que algo de real sí que contienen los libros románticos: que toda historia tiene un final, y no siempre ha de ser feliz. Lo entendí tarde, cuando me dijiste adiós, besaste mi mejilla, me entregaste esa carta y entraste en el coche. Cuando regresé a buscarte más tarde y ya no estabas, cuando caminé ciega buscándote por las calles, sabiendo que jamás regresarías.

No sé las veces que releí tu carta de despedida. Las palabras rebotaban en mi mente y no conseguía entenderlas. En realidad no era tan difícil, ¿no?

Las señales eran claras… Ahora, demasiado tarde, me doy cuenta de lo claras que eran, pero no las vi. No vi nada, tan solo mis fantasías y mis sueños egoístas. Sin embargo tú jamás dijiste nada. Ninguna queja, ninguna crítica, ningún reproche. Solo amor, amistad y apoyo, mientras tú te consumías lentamente a mi lado.

Fue la novena vez que leí tu carta cuando al fin las letras cobraron sentido en mi mente abotargada que se negaba a aceptar la realidad: “Te quiero. Lo hago y siempre supe que lo haría hasta el día de mi muerte, sabiendo que me llevaría conmigo ese amor, como el más valioso tesoro. Ojalá pudiera decirte que mi despedida es temporal. Ojalá pudiera apartar la nube oscura que sé que ahora mismo se forma en torno a ti, pero esta vez soy incapaz ya que sé de sobra que ese día ha llegado. No llores mi muerte pues tú has sido el aliento en todos los años que he vivido. No quiero que me veas morir así que, por favor, no me busques. Perdóname por causarte dolor hoy y recuérdame con una sonrisa mañana. Deseo que al fin puedas encontrar esa estrella tan ansiada por ti, que no sea fugaz y se quede junto a ti para amarte como me gustaría hacer a mí.”

Lo siento, como siempre te he fallado. Ni siquiera puedo concederte tu último deseo, lo único que me has pedido en tu vida. Soy incapaz de contener el llanto hoy, mientras hablo con tu tumba como si aún estuvieras a mi lado, sintiéndome helada sin el calor de tus brazos a mi alrededor y sin tu hombro para enjugar mi llanto.

ESTEFANÍA J.A.

 

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6 pensamientos en “ESA ESTRELLA FUGAZ

  1. casi siempre me dicen que soy especialista en escritos grises y oscuros y lo único que digo en mi defensa es que es el tono con el que escribo, un estilo y no mi vida…eso creo de etse relato-cuento, es el tono en el que te gustó escribirlo y es muy bueno

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      • Bueno, no hay mal que por bien no venga, y si esos días tontos te sirven para que te salgan cosas tan chulas como estas… Aunque espero que te animes, eh, lo que pasa que me ha encantado todo ese sentimiento. Las matanzas también me gustan.. muajaja!!!
        Y no digas que no es una gran cosa, porque te quedó genial. Me alegra que enseñes al mundo lo que esconde esa cabecita mágica. Un muaaaak!!!

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