EN LA ETERNIDAD


Un suspiro y su aliento me dio la vida. Una mirada… una sola mirada y de nuevo todo tuvo sentido. Sus ojos me buscaron, los míos lo devoraron y, de aquellos ansiados labios, brotó aquella eterna sonrisa capaz de rescatarme de mi angustia. Y entonces pensé:

“¡Oh, sí! ¡Sí mereció la pena! La espera, el dolor, la eternidad. Mereció la pena, sin duda.

Volvería a caminar sola una nueva vida con la única promesa de ver de nuevo su sonrisa. Volvería a retar al tiempo, al espacio, al mundo entero por una sola noche en sus brazos”.

Mi mente estaba llena de vida entonces… hoy todo es negro. El cielo se cubre de tormenta y mi alma grita su nombre en las sombras. Y comprendo, al fin, que no, no merece la pena. Todo fue un sueño. La realidad es diferente. Cruel, dura, sangrante. La realidad me recuerda que nada será como fue. Que el pasado murió, que todo se extinguió hace tiempo, y que yo, con mis sueños de grandeza, soy incapaz de atraparlo.

Es difícil decir adiós a toda una vida de sueños, pero estoy tan cansada. No, nada será como fue. Todo se rompió entonces… jamás regresará la llama que un día me hizo soñar. Esa, la única, se perdió en la eternidad.

ESTEFANÍA JIMÉNEZ

Anuncios

7 pensamientos en “EN LA ETERNIDAD

  1. Precioso. Me ha encantado el contraste entre el dolor, y el hecho de que fuera capaz a cualquier sacrificio solo con obtener una sonrisa. Qué bien escribes, niña. Un besote!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s