LA REALIDAD DE LOS ZOMBIES


 ¡¡¡ESPECIAL HALLOWEEN IV!!!!

Sip, y aquí voy yo con mi modesta aportación a nuestro especial de hoy 😀 Ya sabéis que me encanta esta fiesta. He pasado bastante tiempo pensando sobre qué escribir mi entrada de rigor, y la verdad es que me costó porque creo que os he hablado de casi todo con respecto a esta fiesta, sus orígenes, brujas, Jack el de la linterna… Pero el otro día vi un documental de Alienígenas Ancestrales y me encantó la historia del origen de los zombies. Así que, me he puesto a buscar información y esto es lo que ha salido, espero que os guste.

En primer lugar vamos a definir lo que es un zombie, porque con tanta ficción, películas, series juegos, etc, puede que se nos escape el sentido original.

Un zombie es una figura legendaria del culto vudú haitiano; básicamente, se trata de un muerto  resucitado por medio de la magia de un poderoso hechicero, que lo devuelve a la vida con el fin de convertirlo en su esclavo.

Determinar el origen etimológico de la palabra es complicado, porque hay muchas teorías al respecto. La teoría más aceptada es la que le atribuye un origen africano, y, dada la relación racial, cultural y lingüística de Haití con África, esto es totalmente factible.

No es que esté muy puesta en todo esto, pero por lo que he leído es de estas regiones africanas de donde es originario el vudú, que era una adoración primitiva a la serpiente, símbolo del poder y la fuerza vital.

Veamos algunas palabras con etimología y significados parecidos.

Tenemos la palabra myumbi; (individuo cataléptico o la parte invisible de un hombre), nsumbi (demonio), nzambi (el espíritu de una persona muerta) palabras procedentes del área del Congo.

Ndzumbi, cadáver, procedente de Gabon. Nyumbi, cuerpo sin alma, de Angola. Zan bibi o zan bii, equivalente a nuestro  coco, es decir, una criatura que se utiliza para asustar a los niños, de Ghana, Togo y Benín. Fúmbi, espíritu, de Cuba. Y por último, zombie, retornado, el que ha regresado de la muerte, palabra procedente también del área del Congo y Angola.

Me parecen interesantísimas todas estas palabras, tan parecidas, de significados tan similares y de origen tan antiguo.

No obstante, los orígenes de nuestros zombies con la definición que dábamos antes debemos buscarlo en la tradición vudú de Haití. Algunos estudiosos afirman que esta figura está íntimamente relacionada con la esclavitud y la opresión de este pueblo. Quizás, hay algunas curiosidades con respecto a la imagen tradicional del zombie que parecen indicar algo así; como los hábitos de comida, la ropa rasgada, la transición hacia la esclavitud marcada por el bautismo o la asignación de un nuevo nombre, la pérdida de toda relación con el ser que se era antes de la esclavitud, la muerte social, ausencia de un rito funerario después de la muerte, etc.

Sin embargo, es importante mencionar también que el concepto de zombie en Haití está fuertemente anclado a la creencia del alma dual, y esta forma de concebir el alma ya estaba presente dentro de algunas religiones africanas.

Al parecer, las primeras informaciones que se tienen de zombies son del siglo pasado. Según he leído por ahí en “La isla mágica”, de William Seabrook, de 1929, el autor afirmaba que había visto a los muertos vivientes trabajando en los campos de caña de azúcar. Aunque este dato lo he cogido de Internet, no he leído el libro personalmente, lo siento. Pero me ha resultado curioso, porque me ha llevado a preguntarme, ¿qué fue lo que este hombre vio? ¿En qué estado podían llegar a estar los esclavos para confundirlos con muertos? No me digáis que no os vienen a la mente las famosas imágenes de los campos de concentración nazis… En fin, pero eso son divagaciones mías.

Lo que sí parece común en todas las teorías y evidencias descritas, es que los zombies son esclavos que sirven a sus amos. Por ello, son utilizados como advertencia en algunas mafias contra sus enemigos.

He leído por Internet (aunque de nuevo tengo que pedir disculpas porque no lo he podido constatar) que en el Código Penal haitiano se recoge la pena contra la zombificación. Sin embargo, esto parece ser una interpretación exagerada del artículo 246 que hace referencia al envenenamiento o al uso de enervantes para privar de la vida a una persona. No se hace ninguna referencia al término zombie,  pero sí se específica que, cuando una persona, después de ser envenenada, es enterrada viva, se considerará como asesinato.  Lo cual, no deja de ser inquietante, y más cuando leáis lo que viene a continuación sobre los tipos de zombies y las formas de crearlos. ¿Con qué frecuencia se dan esas prácticas allí para que las reconozca la ley?

Con respecto a los tipos, Wikipedia los describe muy bien, así que me vais a permitir que os haga un resumen de lo que he leído allí, pues es la información más completa que he encontrado.

Como hemos dicho antes, según la tradición vudú, el alma es dual. Existen por lo menos dos tipos de alma según esta tradición: el Gros Bon Ange (gran buen ángel) y el Ti Bon Ange (pequeño buen ángel).

El primer tipo de alma, el Gros Bon Ange, es un concepto espiritual al que se le atribuye la memoria, los sentimientos y la personalidad de la persona.Esta alma está en relación directa con el cuerpo. Algunos estudiosos consideran que, dentro de la religión vudú, perder el Gros Bon Ange equivale a perder la vida.

El segundo tipo de alma, el Ti Bon Ange, es un concepto espiritual que está ligado al cerebro, a la sangre, a la cabeza y a la conciencia del hombre.

Generalmente se cree que es el Ti bon Ange el que está directamente relacionado con lo que los creyentes llaman el proceso de zombificación.

El zombie incorpóreo. El Ti bon Ange sería capturado por el hechicero (Bokor) de diversas formas y para distintos propósitos: existen testimonios que afirman que el Ti Bon Ange es capturado (antes o después de la muerte) y depositado en un cántaro (canari). Poseer el Ti Bon Ange de una persona resulta muy valioso, pues el hechicero puede venderlo o rentarlo. Se dice que, una vez que el bokor posee el alma de alguien ya nadie la puede tomar.

Puede ocurrir también que se pague a un bokor y éste ponga polvos especiales en el camino por el que la víctima vuelve del trabajo, al pisar estos polvos (wangas), el alma (Ti Bon Ange) de la víctima es robada.

Un zombie incorpóreo, dentro de la tradición oral haitiana, puede también usarse para asesinar a alguien, hacer que alguien caiga enfermo o para destruir cosechas.

Zombi, cuerpo sin alma. Este tipo de zombie (corpóreo) se identifica con el zombie más conocido en la actualidad; es decir, el cuerpo que regresa de la muerte gracias a un hechicero, a través de distintos medios, y para diversos propósitos. Dentro de la tradición oral haitiana, puede ocurrir, por ejemplo, que una vez enterrada la persona en cuestión, sea exhumada y llamada tres veces por su nombre por parte del hechicero.

De la misma forma, se habla individuos que no mueren, sino son inducidos a una muerte aparente (un letargo) a través del envenenamiento, posteriormente son enterrados vivos y sacados de sus tumbas, el envenenamiento puede ir acompañado del robo del Ti Bon Ange.

Esta teoría, al menos hasta la parte del robo del alma, me la creo completamente, ¿qué me decís? Da miedo.

En este blog TEJIENDO EL MUNDO  he encontrado una explicación más amplia de esto. Echadle un ojo porque no tiene desperdicio, es buenísimo, en serio.

Existen también versiones en las cuales, la forma de zombificación radica en que el hechicero aspire el alma de la víctima a través de una grieta en la puerta de su casa, para luego traspasarla a una botella o cántaro; la persona entonces cae enferma, muere y es enterrada. Posteriormente, el hechicero pide permiso al cuidador del cementerio de extraer al cuerpo para poner debajo de su nariz la botella con el alma de la víctima, mientras le administra una droga especial.Se dice además que una vez resucitado el cuerpo éste no puede ingerir alimentos con sal, pues volvería a ser normal.

Lo dicho, escalofriante…

Veamos ahora algunos casos de zombies que se han conocido a lo largo de la historia.

En 1937 la folclorista estadounidense Zora Neale Hurston conoció en Haití el caso de Felicia Félix-Mentor, fallecida y enterrada en1907 y a quien, sin embargo, muchos lugareños aseguraban haber visto viva treinta años después, convertida en zombie.

Hurston se interesó por rumores que afirmaban que los zombies existían realmente aunque no eran muertos vivientes sino personas sometidas a drogas psicoactivas que les privaban de voluntad. Sin embargo, no pudo encontrar datos que fueran más allá del mero rumor.

En 1982, el antropólogo canadiense Wade Davis viajó a Haití para estudiar lo que pudiera haber de verdad en la leyenda de los zombies y llegó a la conclusión  de que se podía convertir a alguien en zombie mediante el uso de dos sustancias en polvo.

Davis popularizó también la historia de Clairvius Narcisse, un hombre que aseguraba haber sido víctima de esta práctica y haber vivido como esclavo zombie en una plantación durante dos años.

Estos son los casos que nos cuenta Wikipedia, y yo de nuevo os invito a que leáis  TEJIENDO EL MUNDO , porque nos da otros bastante escalofriantes.

También os dejo este enlace que es muy interesante y completo: http://www.gorgas.gob.pa/museoafc/loscriminales/antropologia/zombis1.html

Y el del capítulo de Alienígenas Ancestrales que provocó mi interés.

 

Espero que os haya resultado interesante, desde luego es un tema apasionante 😀

 

ESTEFANÍA JIMÉNEZ

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7 pensamientos en “LA REALIDAD DE LOS ZOMBIES

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