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JACK FROST


Hola, amigos. ¿Cómo va eso?

Aquí la primera entrada del año, un poco tarde, lo sé, pero ya sabéis cómo soy 😛

No, no os voy a dar la paliza con mis propósitos de año nuevo ni os voy a volver a repetir que mi libro sale publicado el 26 de enero (ups, pues ya lo he dicho, no? jajajaja).

En realidad vengo a enseñaros uno de los artículos del número 4 de Ecos de la distancia digital, el especial de navidad. Y es que, con las fiestas, seguro que más de uno se perdió la revista y es una pena, porque hay un montón de cositas interesantes.

Voy a poneros la sección de mitología, que la dedicamos a Jack Frost, a ver si aquellos que no la han leído aún se animan a hacerlo.

Os recuerdo que en este número podéis encontrar un reportaje sobre el libro “Ládrame un cuento” en el que hemos publicado todas las ilustraciones a color.

Y nada más, os dejo con Jack Frost 😉

JACK FROST

ILUSTRACIÓN REBE CHAN

ILUSTRACIÓN REBE CHAN

Os confieso que me ha resultado difícil decidir a qué mito dedicar la sección de mitología de este especial de Navidad. Y es que no me apetecía ponerme pesada con historias y personajes que todos conocemos. Por eso elegí a Jack Escarcha, pues de repente recordé la película “El origen de los guardianes”, que me gustó mucho, y me di cuenta de que en realidad no sabía nada de este ser. ¿Y vosotros? ¡Vamos allá!

Jack Frost, también conocido como el Padre Invierno o Jack Frío, es una figura élfica perteneciente al folclore del norte de Europa, que personifica el frío y el invierno.

Su trabajo consiste en convocar las condiciones típicas del invierno y hacer que nieve; colorear el follaje en otoño; provocar la escarcha que cubre las ventanas o los carámbanos en los tejados y las hojas de los árboles. Se le conoce por hacer travesuras mientras dura este clima, como por ejemplo morder los dedos de los pies y la nariz cuando están frías. Jack Frost se encarga de crear las condiciones climáticas idóneas para que Papá Noel pueda entregar los regalos montado en su trineo.

Existe una versión más moderna que lo señala como un joven huérfano que se perdió en el bosque en invierno. Los duendes y elfos lo salvaron de morir de frío, transformándolo en el duende de la escarcha.

En otras versiones se lo conoce con una naturaleza más oscura: Jack es enemigo del rey del invierno y de Santa Claus. Su meta es convertirse en el señor absoluto del invierno; para ello anda constantemente molestando a los otros dos. También lucha por impedir que se celebre la Navidad, haciendo constantes travesuras.

Se le ha vinculado también al muñeco de nieve, Frosty, e incluso se le ha inventado una hermana, Jenny Frost, igual de traviesa y peligrosa que él, que simboliza la nieve.

El origen de este duende es incierto, pero, en cualquier caso, debemos buscarlo cientos de años atrás. Generalmente se considera que las raíces de Jack Frost están en la mitología nórdica o Vikinga, y que su nombre es una versión anglicanizada de Jokul Frosti. Jokul quiere decir «Carámbano», y Frosti «escarcha». Para muchos éste sería un sobrenombre del moderno Padre Invierno, quen no sería otro que el propio dios Odin, al que se le comenzó a dar este nombre con la llegada del cristianismo.

Para otros, Jack Frost es la versión modernizada del dios Kari, el gigante de escarcha, dios nórdico primario de los vientos.

También encontramos similitudes con el dios Ullr, descrito como un joven con patines para ir sobre el hielo, que desciende sobre las montañas trayendo la nieve y el frío. Era el único de los dioses que salía del Valhalla en invierno.

En Rusia existe una versión muy parecida a Jack Frost, por ello hay quien piensa que quizás su figura descienda en realidad de allí. Su Padre Escarcha o Ded Moroz, descrito en los cuentos rusos como forjador, forja el agua y la encadena a la tierra, formando los carámbanos del invierno, convirtiendo fuentes en flores de hielo, y lagos y ríos en espejos. En algunas partes de Rusia le dan una compañera (hija o esposa), Snegurochka o Señorita Nieve. Juntos controlan el tiempo invernal.

Para los rusos, Ded Moroz es además quien reparte los regalos en Navidad, acompañado de Snegurochka; juntos van en su trineo de tres caballos (uno blanco, otro rojo y otro negro). En algunos cuentos se ha señalado a Jack como un hijo de este Padre Escarcha ruso.

Por otro lado, en Alemania encontramos a la Madre Nieve, Frau Holle, que hace las veces de la señora del invierno; posiblemente un recuerdo de diosas como Friga, diosa de las nubes y esposa de Odin, o la diosa Hell, hija de Loki y señora del infierno, que para los vikingos era un mundo de hielo.

ESTEFANÍA JIMÉNEZ

 

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EL OJÁNCANU Y LA OJÁNCANA


Hoy os traigo una entrada sobre uno de mis personajes favoritos de la mitología: el Ojáncano. Es bueno que de vez en cuando echemos un vistazo a nuestros propios mitos, porque en España hay una gran riqueza al respecto. Espero que os guste 🙂

(Esta entrada fue publicada en el número 1 de la revista Ecos Digital, podéis echar un vistazo a todos los números de la revista pinchando en el enlace).

 

Ya sabéis que la mitología es algo que me apasiona, y hay un mundo entero, literalmente, donde elegir. Sin embargo, a veces tendemos a perdernos en las mitologías clásicas más famosas, como la griega, romana, egipcia; y nos olvidamos de que nuestro país es el gran cofre del tesoro de los mitos y las leyendas; nada extraño, si tenemos en cuenta la gran cantidad de culturas que lo han ido tiñendo con el devenir del tiempo.

Ilustración de Alberto Álvarez Peña

Ilustración de Alberto Álvarez Peña

Así pues, he escogido a estas criaturas típicas de la mitología cántabra, una zona con una mitología rica y fascinante, repleta de seres mágicos y legendarios, que por desgracia, no son demasiado conocidas en el resto de la península.

En primer lugar os presento al macho de la especie: el Ojáncanu; también llamado Juáncanu, Jáncano y Páncano. Es una de las criaturas más populares de la mitología cántabra, con paralelismos en el País Vasco (el Anxo o Alarbi) y en Asturias (el Gurmante, asociado en ocasiones al Nuberu).

Se trata de un gigante con un solo ojo y un rostro terrorífico picado de viruela. Con largas melenas y barbas rojizas que, dicen los dichos populares, unta con las grasas de los osos que caza. Su tamaño se asemeja al de una montaña, con un cuerpo desnudo cubierto de pelos. Posee una boca gigantesca con dos hileras de dientes afilados, y una voz grave que se asemeja a un trueno (quizás de ahí su paralelismo con el Nuberu en algunos lugares).

El Ojáncanu es invencible, o casi. Como suele ocurrir en estos casos, esta maléfica criatura también tiene su «talón de Aquiles». Se dice que en la barba tiene algunos pelos canosos que, si se le arrancan, provocan su debilidad y ceguera, e incluso, en ocasiones, su muerte.

Además, le aterran los sapos voladores y las lechuzas. Si uno de estos sapos toca a esta criatura, el Ojáncanu muere si no consigue arrancar una hoja verde de avellano untada en sangre de zorro.

Su alimentación es variada: bellotas, hojas de acebos, maíz y miel; truchas, anguilas, aves, murciélagos, ganado y, lo más inquietante, carne humana.

Es una criatura destructiva por naturaleza, de carácter fiero y vengativo. Arranca árboles, destroza cabañas y sus movimientos y rugidos provocan aludes. Ciega fuentes, destruye puentes, roba ganado, rapta a jóvenes pastoras y recién nacidos, entre otras lindezas.

Además de todo esto, el Ojáncanu tiene la capacidad de sembrar la discordia entre los lugareños; provocando disputas y hurtos entre vecinos, pues le atrae cualquier forma de maldad.

En definitiva, el Ojáncanu es la personificación del mal y de la brutalidad. Se dice que habita en los parajes más escondidos de las montañas, escondiendo sus escondrijos con rocas y maleza.

Esta criatura sería la responsable de la existencia de los desfiladeros y barrancos en la zona donde habita.

Existen, no obstante, algunas versiones en las que aparece la figura del Ojáncanu bondadoso. Al parecer, este ser nace cada cien años, se le puede incluso acariciar, y ellos, en agradecimiento por el cariño recibido, avisan a los vecinos de la llegada de los ojáncanos malvados.

La Ojáncana es presentada en ocasiones como la consorte del Ojáncanu.

Ignoro de quién es esta ilustración. Si alguien lo sabe le agradecería que me lo dijera.

Ignoro de quién es esta ilustración. Si alguien lo sabe le agradecería que me lo dijera.

Existen paralelismos con las lamias vascas, aunque la versión cántabra es sin duda más sanguinaria. Su apariencia es espantosa. A ella se la suele representar con dos ojos, cubierta de cerdas del color desteñido, con enormes colmillos curvados, como los de un jabalí, que sobresalen a los lados de la boca. Se dice de ella que es aún más salvaje y brutal que el macho.

Tiene unos pechos grandes y alargados, que echa hacia atrás, sobre sus hombros, para poder caminar con facilidad por el monte.

Sus hábitos alimenticios son parecidos a los del Ojáncanu, aunque ella prefiere con diferencia la carne humana sobre todas las cosas, en especial siente predilección por la de los niños; por ello se la solía hacer responsable de la desaparición de aquellos que se perdían por el bosque. Lo único que esta criatura detesta es la comadreja.

Los pastores solían colocar frente a las cuevas, donde se decía que habitaba esta criatura, cuencos con leche y sangre para apaciguarla.

Es muy curioso lo que dice la tradición acerca de la reproducción de estos monstruos; ya que no existe alumbramiento, sino que, cuando un Ojáncanu está viejo, los jóvenes lo matan, le abren el vientre para repartirse su interior y lo entierran bajo un roble. A los nueve meses, del cadáver salen unos gusanos viscosos amarillos, con olor a carne putrefacta.

Estos gusanos son amamantados por una Ojáncana, con la sangre que brota de sus enormes pechos, durante tres años; convirtiéndose entonces en nuevos ojáncanos u ojáncanas.

ESTEFANÍA J.A.

 

FUENTES:

“Mitología cántabra” Alberto Álvarez Peña. Editorial Picu Urriellu.

http://www.personales.mundivia.es

Wikipedia.

 

 

EL BRAZO DESAPARECIDO DE DIONISOS


Imagen de Dionisos con brazo

 

Hoy os dejo un cuento que me ha enviado un alumno de Historia del arte clásico en la antigüedad. Una “criaturita” que nació de un dilema surgido entre un grupo de alumnos ante  una prueba de evaluación continua.

Se les pidió que comentaran una obra de arte: “Hermes y Dionisos” de Praxíteles,

Después de buscar varias imágenes de la obra en cuestión, estos alumnos descubrieron que, en algunas fotos, Dionisos aparecía sin brazo, mientras que en otras, el brazo estaba ahí, tratándose siempre de la misma obra.

Todos los alumnos se preguntaban el porqué de este hecho, y no dieron con la explicación por más que buscaron.

Y así fue como Anto, el autor del cuento, hizo volar su imaginación, y les ofreció una preciosa explicación acerca del brazo misterioso.

Realmente, aún no saben por qué existen dos versiones diferentes de la misma escultura, tal vez fue reconstruida en algún momento, o quizás el brazo tuvo que ser restaurado por alguna causa. Sin embargo, después de leer el cuento de este colaborador, estaréis de acuerdo conmigo en que su versión es mucho más bonita.

Sin lugar a dudas, su nombre con letras de oro aparecería en los libros de Arqueología. Vasilis Kaleinodou se llamaba, y desde joven su personalidad metódica –a veces excéntrica- y don de gentes le habían permitido ocupar un puesto enla Escuelade Arqueología de Atenas. No era gran sueldo, como puede comprobar cualquiera que dedique su vida al estudio dela Historiadel Arte, pero los hallazgos que, de tanto en tanto, jalonaban su carrera, compensaban los fríos días de excavación enterrado hasta la cintura en barro, las tardes corrigiendo exámenes de los alumnos barbilampiños dela Facultadvenidos desde toda Europa, las noches de estudio de tablillas escritas en aquel lenguaje desconocido llamado lineal A, ya que descifrarlas significaría abrir la puerta al mundo minoico, aquella época de paz y amor a la naturaleza que tanto anhelaba.

Porque Vasilis no había encontrado la paz.La Europade los años treinta era un hervidero de conflictos cuyos ecos amenazaban también Grecia. No sólo se trataba de la ascensión al poder de partidos totalitarios, era la sociedad represiva de Atenas la que ahogaba su particular sensibilidad por todo lo bello que existía en el mundo, principio ajeno a los dogmas ortodoxos de que la mujer estaba hecha para el hombre, y que desde que comenzó a estudiar cultura clásica, no estaba dispuesto a admitir, aunque no le quedara más remedio que ocultar.

Imagen sin brazo

Aunque compensaba su corazón silenciado con su amor por la docencia, por mostrar a los jóvenes estudiantes que existía algo más en el mundo que lo que les habían enseñado desde los púlpitos, sus familias, la prensa diaria, los libros de Historia del Arte tamizados por la pluma del censor. Y por algo más, el deseo de recuperar para Grecia todo su patrimonio perdido.

Su personalidad metódica –algunos dirían que obsesiva- le permitió descubrir pequeñas cabañas áticas donde sólo parecían existir túmulos de tierra, decenas de monedas de oro que enriquecieron la colección del Arqueológico de Atenas, incluso un bastón similar a un caduceo de bronce, hasta la fecha desconocido, y que, en forma jocosa, un compañero dela Academiadecía se trataba del mismo Kerykeion de Hermes.

Al final, Vasili acabó con el apodo de Hermes, aunque más bien debido a su don de gentes, a su elocuencia y a su arte para conseguir al mejor precio obras de arte en poder de anticuarios o de arqueólogos furtivos. Incluso las malas lenguas decían que el apodo le venía por su arte al haber robado en colecciones particulares y en el mismo Museo Británico obras griegas que eran devueltas a su lugar de origen, alterando los datos para que no fueran posibles las reclamaciones.

Para la comunidad arqueológica griega, Vasilis era un héroe, para otros, casi un dios, como para aquel alumno aventajado de primero que comenzó atendiendo a sus clases en primera fila y en breve sería su ayudante. Pocos meses después, en una visita al Museo Arqueológico de Olimpia, bromearon con el mote de Hermes frente a la escultura de Praxíteles –Vasilis sabía que era una copia neoática del siglo I, pero no quería decepcionar a generaciones de estudiantes y siempre lo ocultó- y el alumno le dijo que si él era Hermes, entonces no a él mismo no le correspondería otro papel que el de Dionysos, debido a su afición al vino. Ambos, entre carcajadas, entendieron la frase, ambos comprendieron que sus corazones habían quedado al descubierto.

Continuaron pasando los meses y la guerra se abalanzó por Grecia como un perro hambriento. Se suspendieron las clases, no cabía otra tarea que proteger las obras de arte con sacos terreros, señalizar los monumentos para intentar salvarlos de las explosiones, en fin, sufrir como solo puede sufrir en una guerra una persona enamorada del arte y del mundo. Por su condición de encargado del patrimonio griego, Vasilis continuó en Atenas. Pero su ayudante pronto fue llamado a filas.

Pasó un año, las cartas ya no llegaban con la periodicidad de costumbre, la vida era monótona, el cielo siempre era gris. Un día,la Universidadrecibió un correo oficial. El Decano, a pesar de su atildamiento y de manifestarse en contra de esa extraña relación entre alumno y profesor desde que la había conocido, fue el encargado de darle la noticia. Su ayudante había muerto desangrado en el frente de Hungría tras perder el brazo por la explosión de una mina. Vasilis no dijo nada, regresó a su despacho a continuar estudiando una tablilla minoica. Al finalizar la guerra pidió destino de Director en el Museo de Olimpia. Fue el Director más querido por todo el personal, incluso sus visitantes tenían la enorme suerte de escuchar sus explicaciones siempre que encontraba un hueco en la agenda. Su vida transcurrió apacible durante el resto de años de su vida, sin tacha en toda su carrera.

Es lo que cuenta su biografía oficial, pero en realidad, los arqueólogos griegos ocultan unos graves sucesos, y hasta la fecha, nadie ha querido airear lo que significaría un baldón enla Historiadela Arqueología. Vasilisera un ser humano, como todos, con todas sus grandezas y debilidades. Cada aniversario de aquella declaración de amor frente a la estatua de Hermes, el Director acudía de noche al Museo, arrancaba el brazo izquierdo a Dionysos y lo depositaba junto a un racimo de uvas bajo un ciprés de las afueras de Olimpia. Al principio tardaron semanas en encontrarlo y volver a restaurar la imagen. Poco tiempo después, descubrieron la razón, y nunca hicieron algo por impedirlo. Se lo debían a su Director, conocían los motivos de esos hechos. Solo que tardaban menos tiempo en recuperar el brazo y adosarlo de nuevo a la figura del dios niño, para que no se descubriera el delito. Así pasaron muchos años, y esa es la razón de que, en las fotos de Hermes con Dionysos niño de cualquier época, a veces aparece con brazo y otras sin él.

Si quien lee esto es un estudiante de Historia del Arte, sabrá guardar el secreto.

ANTO ALCAIDE

(Dedicado a Karu y al resto de compañeros, 21-4-2012)

EL CUÉLEBRE


La última leyenda que contó mi hermana,LEYENDA DE LA TRAGANTÍA- ACUARELA CASTILLO DE CAZORLA, me recordó mucho a esta criatura de la mitología cántabra y asturiana, así que, ya que me encantan las coincidencias entre distintas mitologías, os voy a hablar de él.

Se le conoce como cuélebre en Asturias, cúlebre en Cantabria o incluso Herensugue en el País Vasco. Se trata de una serpiente gigante con alas, una especie de dragón que se alimenta de personas y ganado. En ocasiones se les describe con varias cabezas.

Es el macho de la culebra que no muere de viejo, sino que crece y se transforma hasta convertirse en cúlebre.

Esta creencia se debe al cambio de piel de las serpientes, motivo por el cual en muchas culturas se creía que las serpientes jamás morían de viejas, ya que al salir de la piel muerta el animal saldría renovado.

Tiene una gran boca por la que escupe azufre y fuego. Sus ojos son ascuas incandescentes, todo su cuerpo está recubierto de escamas y de su espalda crecen unas alas de murciélago. Vive en cuevas donde guarda tesoros como todo buen dragón que se precie.

El cuélebre emite silbidos terribles y tiene por costumbre alimentarse de seres humanos, tanto vivos como muertos. Para evitar que esto suceda se le suele entregar alimentos.

El punto débil del cuélebre es la garganta, ya que el resto del cuerpo está cubierto por unas duras escamas que lo vuelven prácticamente invulnerable. Al hacerse viejos, se cree que se refugian en el fondo del mar para cuidar sus tesoros y descansar. El Herensugue vasco se marcha a los mares de Poniente cuando le crece su séptima cabeza.

Esta cita que he sacado de wikipedia me ha gustado mucho:

El cuélebre; la serpiente con alas de murciélago, escama impenetrable y cola enorme, que se agazapa en el bosque, en la fuente, en la espelunca, y llena los espacios de su silbo y devora ganados y personas… La que custodia las xanas y protege los tesoros; la que sólo se rinde a la fatiga en la noche de San Juan, cuando los paladines de ventura quiebran los encantamientos y encuentran de una vez, y en grado sumo, la fortuna, el amor, y la belleza.

El cuélebre envejece con los siglos, y entonces las escamas se le crecen, y los ríos le rechazan, y se niega la tierra a soportarlo. No le queda otro remedio que sepultarse en su mar, que se nombra ‘mar tapada’ porque se desparrama bajo el suelo. En el fondo de este mar hay un vivero inmenso de diamantes…. Y los hombres, se cogen los diamantes con un trozo de carne y una cuerda; los diamantes se pegan a la carne cuando toca en el abismo y suben cuando ella sube, si consigue salvarse de los cuélebres.

(Constantino Cabal, RIDEA p.325, año ¿?, recogido en Covadonga Enciclopedia de la Asturias Popular, Depósito legal AS:330-94, Editado por “La Voz de Asturias” S.A.)

Como veis esta descripción difiere de la dela Tragantía, que justamente era fuerte en la noche de San Juan que era cuando salía de su escondite. El cuélebre se queda adormecido en esta noche mágica.

Sin embargo, en la noche de San Bartolomé, el cúlebre sale de su cueva con sus poderes acrecentados, provocando tempestades y desatando el terror.

Quizás la historia cántabra más conocida sea la de San Vicente dela Barquera(pueblo precioso y que recomiendo que visitéis). En una cueva del acantilado, por el antiguo camino de Santillán de Boria (al cual se le denomina aún camino del cúlebre) habitaba una bestia terrible que amenazaba con asolar los campos si no se le entregaba una doncella virgen al año. Así cada año los aldeanos entregaban con pesar a sus hijas para que fueran devoradas por el monstruo. Le tocó el turno a una doncella que era una fervorosa cristiana. Ella rezó con fe y cuando el monstruo iba a devorarla apareció el apóstol Santiago montado en un caballo blanco. Cuando el gigantesco reptil vio al santo, sus escamas comenzaron a desprendérsele del cuerpo. Santiago le hirió entonces en el pecho y acabó con su vida. Aunque otras versiones de la leyenda afirman que en realidad no murió, sino que huyó a su guarida.

Según la leyenda, las herraduras del caballo de Santiago quedaron marcadas en la roca, y de hecho existe una marca junto a la cueva de Cúlebre en forma de herradura.

En Asturias existe una leyenda muy parecida, la leyenda dela LlagunaLleitariegus.Se dice que una terrible noche de nieve un pobre peregrino pidió albergue a los vecinos de los alrededores, pero nadie lo acogió, dejándolo solo en la fría noche. Sin embargo, agitado por el remordimiento, un hombre acudió a buscarlo, arrepentido. Pero desgraciadamente era demasiado tarde, lo encontró agonizando sobre el frío suelo a los pies de la laguna.

Antes de morir le dijo que se vengaría de todos con su cayado. Entonces éste cobró vida y se convirtió en una enorme serpiente que se deslizó hasta la laguna. El monstruo saldría desde entonces cada noche de San Juan para devorar ganado y destrozar viviendas (como nuestra princesa mora de Cazorla). El monstruo sólo dejaría de destruir si se le ofrecía una doncella virgen una vez al año. Y de nuevo, cada año, una joven era sacrificada.

Así le llegó el turno a la doncella más creyente del pueblo que iba rezando el rosario para darse valor; cuando el monstruo apareció, ésta le lanzó el rosario al cuello, al instante se convirtió en una enorme y pesada cadena que hizo hundirse al monstruo en las aguas para siempre.

También San Lorenzo acabó con un cúlebre dándole a comer barras de hierro al rojo vivo escondidas entre unos tocinos. El propio santo edificó una pequeña ermita con los huesos del monstruo muerto. También su mula dejó siete marcas.

Hay muchas historias en las que se narra como los campesinos logran vencerlo mediante artimañas parecidas a la utilizada por San Lorenzo, y así se ven libres de tener que alimentarlo, como por ejemplo la que cuenta que unos monjes, cansados de tener que darle de comer, decidieron darle un pan con alfileres que le causó la muerte.

Es muy común también la historia del pastor que encuentra una culebra en el campo y decide adoptarla como mascota alimentándola con leche. Pero el pastor ha de marcharse por un tiempo a la guerra contra los moros. Al regresar, su pequeña mascota se ha convertido en un enorme cuélebre que lo mata, estrangulándolo entre sus anillos y devorándolo después.

Esto parte de otra creencia muy extendida: que las culebras se alimentaban mamando de las vacas o incluso de las mujeres.

Existen pues numerosas leyendas sobre sierpes y cúlebres, algunas mezclan a otras criaturas mitológicas como los nuberos, las anjanas o los ojáncanus. Y casi todas ellas están relacionadas con el cristianismo, la lucha del bien contra el mal, y como siempre vencen los creyentes. Para muchos autores, la imagen del dragón o cuélebre se identificaría con el paganismo.

Existen en Asturias y Cantabria muchos escudos de armas sobre antiguas residencias en los que aparecen representadas estas terribles criaturas, y la historia y blasones de muchos apellidos también están ligados a leyendas similares a las que os he contado.

Son además muchísimos los rincones, caminos, cuevas, etc que evocan en sus nombres a esta criatura monstruosa.

Os recomiendo que leáis alguna de las obras de Alberto Álvarez Peña y que admiréis sus ilustraciones, a mí me encantan. Os dejo un enlace de un blog que he encontrado que le dedica una entrada a este autor.

http://bajoelsignodelibra.blogspot.com/2010/09/alberto-alvarez-pena.html

 

ESTEFANÍA JIMÉNEZ

LILITH, LA MUJER QUE DIOS CREÓ AL PRINCIPIO


Siento mucho no haber podido publicar nada sobre el día de los enamorados ayer, pero la verdad es que me fue imposible. espero poder compensaros un poco con esta entrada, que, dependiendo de como se mire, también tiene algo que ver con el amor, el desamor o el desengaño… bueno… como dije, depende de como se mire 😀

Ya me referí a esta figura en la entrada sobre vampiros y si no recuerdo mal os prometí dedicarle una a ella solita. Pues ahí va.

 

Lilith o Lilit, es una figura de la mitología judía que al parecer fue tomada de la mesopotámica, dentro de la cual es posible hallarla morando entre las ramas de un árbol que Inanna, diosa sumeria del amor y la guerra, plantó en un jardín sagrado de la ciudad de Uruk. Se trataba de un ser que habitaba en el mundo de los sueños, un súcubo que visitaba a los hombres en sus sueños. De ella nacían monstruos sin cara.

Lilit es representada con el aspecto de una hermosa mujer pelirroja, con el pelo largo y rizado, y en ocasiones con alas. En la demonología cabalística se la considera una de los siete demonios tradicionales, la adversaria de Venus. Aquí, Lilit es representada con rostro humano, cuerpo desnudo y cola de serpiente.

Su origen parece hallarse en Lilitu y Ardat Lili, dos demonios femeninos mesopotámicos, relacionadas a su vez con el espíritu maligno Lilu. En los nombres de esta familia de demonios aparece la palabra lil, que significa ‘viento’, ‘aire’ o ‘espíritu’. Los judíos exiliados en Babilonia llevaron a su tierra de origen la creencia en esta criatura maligna, cuyo nombre, adaptado a la fonética del hebreo, se puso en relación con la palabra hebrea lil, ‘noche’; con lo que Lilit, vendría a significar algo así como “la nocturna”, de ahí que en ocasiones se la represente con una lechuza.

La Biblia la menciona en Isaías 34.14: “Y se encontrarán allí los gatos monteses y las hienas y gritarán unos contra otros los sátiros; allí descansará Lilit y encontrará su reposo.”.

Por ahí he leído que en la Vulgata latina Lilit se traduce como Lamía, cosa que tiene lógica ya que como vimos en la entrada sobre vampiros, esta figura pertenece a la mitología grecolatina (y es cierto que lo pone, lo he buscado en un foro católico para comprobarlo)

Según la leyenda, Lilit era la primera mujer de Adán y este hecho se deduce de esto:

Creó Dios al hombre a imagen suya; a imagen de Dios le creó, los creó varón y hembra” Gen. 1.27.

“Y él, en respuesta les dijo: ¿No habéis leído que el Hacedor los hizo al principio varón y hembra?” Mateo 19.4.

“Pero al principio, cuando los crió Dios, formolos hombre y mujer.”

Y si Dios nos creó “al principio”, hombre y mujer, a su imagen y semejanza… ¿dónde queda la historia de la costilla?

En el Génesis 2. 22 dice: “Y de la costilla que había sacado de Adán formó el Señor Dios una mujer; la cual puso delante de Adán”.

Y aquí tenemos la gran pregunta; ¿qué fue de la mujer que fue creada “al principio”?

Pues según la leyenda esa era Lilit, la primera mujer de Adán, al que abandonó y después se marchó del Edén.

Adán quería aparearse con Lilit e insistía en ponerla bajo su cuerpo. Pero ella no quería, pues decía que Dios los había creado a los dos iguales y ella no tenía porque someterse a él por ser hombre.

Pero Adán no consintió pues decía que él era la imagen de Elohim y que no la consideraba su igual pues ella era una más de las criaturas y bestias que Dios había puesto en la tierra para ayudarle.

Pero Lilit era muy inteligente, y supo como hacer para que le fuera revelado el verdadero nombre de Dios. Lo pronunció y con ello logró salir del Edén y apartarse de Adán.

Así fue como llegó a las orillas del Mar Rojo, donde tenían su morada muchos demonios. Lilit los tomó como amantes.

También se dice que se convirtió en la esposa de Asmodeus, el rey de todos los demonios, (muy parecido a Satán) del que he estado leyendo algo y me parece muy interesante. Intentaré escribir algo sobre él en otra entrada.

Al parecer, Asmodeus, es uno de los nombres que se le da a Lucifer después de haber tentado a Eva en el Edén y que tras su caída se emparentó con Lilit.

Lilit engendró numerosos demonios y se convirtió en la Madre de los Demonios (una figura muy parecida a la Equidna griega a la que también se la identifica en algunos textos con Lamía. Como veis, a pesar de la diversidad de culturas, en realidad no son muy diferentes unas de otras).

Pero, parece ser que Adán comenzó a echar de menos a Lilit, y pidió a Dios que la trajera de vuelta. Tampoco Dios estaba conforme con esta vida de libertinaje que había decidido llevar Lilit; así que decidió enviarle tres ángeles para que fueran a buscarla. Sin embargo, obviamente, ella se negó. Dios la castigó entonces. A partir de aquel momento, cada día que transcurriera, cien de sus hijos morirían hasta que ella entrara en razón y decidiera regresar junto a Adán al Edén. Aún así ella dijo que prefería ese castigo mil veces antes que someterse a aquel hombre.

Pero cuando sus hijos comenzaron a perecer, el dolor y la rabia hicieron que también ella profiriera una terrible amenaza.

Como venganza por la muerte de su prole, ella mataría a los hijos de Adán. Juró que acabaría con la vida de los niños y también de las madres durante el alumbramiento. Su ira recaería en los niños recién nacidos de modo que los niños, hasta los ocho días de vida y las niñas hasta los veinte, estaban amenazados por esta criatura letal.

Para asegurar su estirpe por siempre, Lilit robaría el semen que los hombres derramaran en vano, es decir, todo aquel que no acabara dentro del vientre de sus esposas; bien por vicio o bien derramado en sus sueños, engendrando con él a nuevos demonios, los lilim, para suplir a los asesinados por la ira de Dios.

Se cuenta que los corazones de todos los hombres que caían víctimas de ella, se quedaban enredados en sus largos cabellos rizados.

Sin embargo, aquellos que buscaran la protección de los tres ángeles enviados por Dios para amonestar a Lilit, quedarían a salvo de su maldición.

De aquí viene la tradición judía de poner un amuleto en el cuello de los niños recién nacidos con el nombre de estos tres ángeles, Snvi, Snsvi y Smnglof.

Es realmente sorprendente la cantidad de referencias que hay sobre ella en el cine, la literatura, los juegos de rol… yo os invito a tratar de encontrar esos personajes que existen por ahí con nombres y estética más o menos parecidos. En Wikipedia he leído algunos curiosos, me gustó el de Lili Monsters, o uno de los monstruos del Final Fantasy que aparece con cola de serpiente; pero yo creo que he encontrado otro (o tal vez sólo es coincidencia) una bruja muy poderosa, pelirroja y con ojos verdes, pero eso sí, una bruja buena: Lili Potter.

He leído por aquí, que también en astrología existe una posición lunar llamada Lilith o Luna Negra. Esto se da cuando la Luna se encuentra en el punto más alejado de la Tierra. Al parecer esto simboliza la represión que los humanos tenemos en nuestro interior.

ESTEFANÍA JIMÉNEZ

FUENTES:

– La Biblia

www.letrasocultas.galeon.com

www.ciudaddemujeres.com

www.mujeresdeempresa.com 

www.escalofrio.com

–  www.nueva-acropolis.es

– wikipedia

ENTRADAS RELACIONADAS:

LOS VAMPIROS EN EL FOLKLORE MUNDIAL

BRUJAS, SUS ORÍGENES E HISTORIA.

“PUERTA DE JAÉN”(BAEZA)-ORÍGENES MITOLÓGICOS DE BAEZA


 

PUERTA DE JAÉN

"PUERTA DE JAÉN". LUIS M. FUILLERAT

La ciudad de Baeza, conserva aún grandes muestras de lo que fue la muralla medieval que la protegía. Se encuentran esparcidas como pequeños destellos de memoria por la ciudad, una ciudad llena de grandiosos edificios, calles, arcos… cultura, historia, grandes personajes, hechos y leyendas.

La puerta de Jaén y el Arco de Villamar son un claro ejemplo de ello. Esta puerta fue un paso de salida hacia Jaén y al parecer desde ella se despedían las tropas que partían esperanzadas a luchar para conquistar el último bastión musulmán.

En el año 1476, la reina Isabel la Católica mandó derribar parte de la muralla para allanar las defensas de la ciudad. Así, lienzos de muralla, puertas y torres se perdieron. También la puerta de Jaén padeció esta suerte.

Pero en 1526, con motivo de la venida del emperador Carlos V tras su boda en Sevilla, la puerta se volvió a levantar, embelleciéndose con un arco apuntado, dos torrecillas en los laterales, almenas y una moldura de triple arco donde se pueden ver los escudos de Baeza, el imperial  y el del corregidor, Álvaro de Lugo.

Junto a la Puerta de Jaén, apoyándose en ella, está el arco de Villalar, erigido en conmemoración de la victoria del ejército imperial sobre los Comuneros en la batalla de Villalar, en 1521.

La Batalla de Villalar fue la que decidió el final de la Guerra de las Comunidades que enfrentaba a las fuerzas imperiales y las de la Junta Comunera, el 23 de Abril de 1521 en Villalar, hoy Villalar de los Comuneros, provincia de Valladolid.

ESTEFANÍA JIMÉNEZ 

 

ORÍGENES MITOLÓGICOS DE BAEZA

 

Tanto Úbeda como Baeza, cuentan con curiosas leyendas sobre su fundación. Según se puede leer, al parecer, en el Atlante Español, la ciudad de Baeza fue fundada por el rey Beto de España a los 2151 años del mundo (1810 años antes de Cristo).

Los Griegos Focenses, naturales de Boecia, la poblaron en el año 327 antes de Cristo, llamándola Biacia.

Tras esto fue poblada por los romanos  que la bautizaron como Beatcia.

Siguiendo al Atlante Español encontramos algo bastante curioso. Al parecer, el rey Beto, creó una universidad en esta ciudad a donde acudían personas de todo el mundo a estudiar, por ser ésta muy prestigiosa y afamada.

Se dice que en ella estudió Orfeo, uno de los Argonautas; el gran Homero; Licurgo, legendario legislador espartano; Plinio el Mayor, considerado el mejor naturalista de la antigüedad; Mercurio Trismegistro, que dio leyes a los egipcios; entre otros nombres ilustres de la antigüedad.

A pesar del carácter legendario de lo dicho, lo cierto es que tras la reconquista cristiana, la Orden de los Templarios puso sus ojos en Baeza.

Estos guerreros místicos se asentaban en “Lugares Mágicos” para protegerlos de la barbarie humana y poder absorber de ellos toda su sabiduría y riqueza cultural.

Ellos marcarán la pauta mágica de Baeza desde la reconquista hasta el renacimiento.

Al parecer también ellos conocían la leyenda sobre la fundación de Baeza y quisieron beber del legado cultural y esotérico que aquel grupo de sabios griegos había dejado.

Al parecer, también era Baeza una de las fuentes de esa gran sabiduría que se fue perdiendo con el transcurso de los años y la invasión de las supersticiones.  

FUENTES:

-“Guía mágica y esotérica de Úbeda y Baeza”  Agustín Palacios Martinez . Isabel Mª Martinez Sánchez

JAENPEDIA

-MINUBE.COM

-WIKIPEDIA

LEYENDA DE GEB Y NUT (MITOLOGÍA EGIPCIA)


Antes de que el mundo existiera, todo estaba fundido en un océano caótico, denominado Nun.  Allí se encontraba Atum (el Sol) diluido, que al tomar conciencia de sí mismo gritó, surgiendo se este grito Ra.

Ra crea el aire, Shu, y la humedad, Tefnut, (el principio masculino y femenino que es el símbolo de la creación y la generación para los egipcios), antepasados del resto de los dioses.

De esta pareja, nacen Nut “la bóveda celeste”, representada como una mujer desnuda, con el cuerpo arqueado a modo de bóveda celeste, revestida de estrellas, algunas veces se la representa también como una vaca; y Geb “la Tierra”, representado como un hombre verde oscuro coronado, con una oca en la cabeza.

Ra había prohibido la unión de Nut y Geb, pero ellos se casaron si su consentimiento. Enojado, Ra los castigó condenándolos a no estar juntos jamás. Para ello ordenó al padre de estos, Shu, que los separara.

De este modo, Geb, la tierra, permaneció separado de Nut, el cielo; y entre ellos se extendía Shu, el aire. Así se representa a Geb tumbado, Nut arqueada sobre él y Shu entre ambos; de este modo se creó el espacio necesario para la aparición del mundo que conocemos, con todos los seres vivientes, incluida la humanidad que nace de las lágrimas de Atum.

Además de este terrible castigo, Ra le prohibió a Nut tener descendencia de Geb en ningún mes del año.

Pero el dios Thoth se compadeció de ellos y decidió ayudarlos. Era sobradamente conocida su inteligencia, así que logró convencer a la Luna para que  jugara un juego con él. El premio sería la luz de la misma Luna.

Thoth ganó tanta luz que la Luna tuvo que agregar cinco días más al calendario oficial, los llamados días epagómenos, que en realidad no pertenecían a ningún mes en concreto.

De este modo, en estos días, pudieron por fin nacer los cinco dioses: Osíris, Rey del Más Allá; Isis, Trono de Egipto; su hijo Horus, Rey de Egipto; Seth, El caos, el desierto; y Neftis, la noche, la muerte.

Seth y Neftis no tuvieron hijos, pero ella concibió con Osiris a Anubis, encargado de acompañar a los muertos al más allá.

Osiris, Isis, Seth y Neftis tenían numerosos templos y se celebraban sus fiestas durante los cinco días epagómenos, al finalizar el año.

Geb es una de las deidades más antiguas. Príncipe de los Dioses, hereda el trono de su padre Shu, luego legó la autoridad sobre la Tierra a Osiris, después pasó a Horus y finalmente al faraón, denominado heredero de Geb.

Nut, “La Grande que parió a los dioses”, es la diosa del cielo, creadora del universo y los astros. Sus extremidades simbolizaban los cuatro pilares sobre los que se apoya el cielo. Nut, diariamente paría al Sol que viajando sobre su cuerpo llegaba hasta su boca, desapareciendo en el interior (o en la Duat), renaciendo al día siguiente.

Protectora de los muertos, que acudían a ella para obtener alimento y protección, daba a los difuntos la facultad de renacer. Su morada era un sicómoro (higuera) en Heliópolis y sus ramas eran refugio de las almas cansadas.

ESTEFANÍA JIMÉNEZ

FUENTES: “La enciclopedia del Antiguo Egipto” Ed. EDIMAT; Wikipedia; Egiptologia.org

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