¡EL LAMENTO DEL CHACAL EN DIGITAL!!!


¡¡Hola, curiosones y creativos!!

Pues sí, sé que soy pesada, pero como no me ponga plasta en mi propia casa…

Y es que al fin tenemos a Khamuni e Iris a la venta en digital. Estoy muy emocionada con este libro, porque, pase lo que pase, mi gran ilusión era dejarlo suelto y ya lo está, todo lo que venga después será un añadido y si no viene nada, igualmente seré feliz de ver a mis chicos por el mundo 🙂

Tengo que decir que todo el diseñazo del interior en la versión papel no aparece en la copia digital; ya sabéis que no todos los aparatejos reconocen todos los caracteres, así que a veces la sencillez es lo mejor. Juego el partido sola, eso sí, sin distracciones ni apoyo visual jajajaja 😛

De todas formas, cuando pase unos días os enseñaré las páginas interiores y el plano, pero de momento… dejaré el misterio (si es que alguien tiene intriga, que yo me monto la película sola jajajaja).

Por aquí os dejo el enlace en digital y de nuevo en papel, por si alguien se lo ha perdido 😉

¡¡Adiós y gracias por estar ahí!!!!

EL LAMENTO DEL CHACAL EN DIGITAL

EL LAMENTO DEL CHACAL EN PAPEL

YA A LA VENTA EN PAPEL “EL LAMENTO DEL CHACAL”


COMPRAR “EL LAMENTO DEL CHACAL”

¡¡Hola!!!!

¡¡Al fin!! Después de años esperando, al fin la he dejado volar libre 🙂 He pensado en escribir esta entrada para hablaros un poquito del libro, una especie de presentación.

La idea para “Habitando la eternidad” me vino en un viaje que hice con mi madre y mi hija a Asturias y Cantabria. No tiene nada que ver, pero todo aquello es tan bonito que es imposible no imaginar historias, así que me tiré todo el viaje hilando la que al final se convirtió en mi cabeza en una trilogía.

Así, cuando llegué a casa empecé a documentarme para escribir lo que al final acabó siendo “El lamento del chacal”, el número uno de la saga. Poco os voy a contar del proceso de escritura, hace demasiado tiempo de eso, pero sí tengo que repetir una vez más que ese primer borrador (que era un horror 😛 ) ha sufrido mil cambios y ha tenido muchísimas versiones hasta llegar a esta última.

¿Y qué sentido tiene reescribir tantas veces un libro para jamás dejarlo volar? Ninguno, desde luego. Ya había llegado su momento. Aunque me consta que es una historia… ¿compleja? Compleja en el sentido comercial. Lo que quiero decir es que es una historia de amor, que no tengo claro si podría clasificarse de romántica; es una historia de fantasía, pero tampoco tengo claro si podría englobarse en ese género; y tampoco creo que llamarla paranormal sea justo 😛 Es histórica, pero mezcla la mitología y la fantasía… Así que… uf, no, creo que sea muy comercial, ¿no?

Pero es una gran historia 🙂 Y no solo lo digo yo, sino todos los que la han leído en todas sus versiones (diez años dan para mucho, eh? ).

En cualquier caso, sea como sea, venda o no venda, guste o no guste, como digo, llegó su momento. Le lavé la cara al texto (me gusta pensar que en todo este tiempo algo he aprendido y he mejorado, así que había que aplicarlo), y mi marido, gran profesional donde los haya, se encargó de la maquetación, la portada, el plano interior y todo el diseño.

Puedo aseguraros que ha quedado precioso. Una imagen soberbia para una historia que creo que puede gustarle a un amplio público por todos los géneros que abarca 🙂

Para dar las gracias a todos aquellos que tanto me habéis apoyado en este proyecto, así como para mostraros un bocado a todos los que no lo conocéis o no me conocéis a mí como autora, aquí os dejo el prólogo y los dos primeros capítulos, para ir abriendo boca 😉

Si os pica el hambre podéis adquirirlo AQUÍ. De momento solo está a la venta en papel, pero pronto también estará disponible en eBook.

Tengo que aclarar que la muestra está en PDF, en ella no podréis ver el diseño tan bonito que tienen el libro, pero oye, es que si no guardo nada para sorprenderos, ¿qué gracia tiene? 😉

Para leerlo solo tenéis que pinchar en la imagen. Para descargarlo, pinchad con el botón derecho y darle a “guardar destino como”. Fácil, ¿no?

¡¡Espero que Khamuni, Iris y todo su círculo os atrapen!!!

“EL LAMENTO DEL CHACAL” MUESTRA GRATUÍTA

 

¡Sorteo! ¡Sorteo! ¡Sorteo!


Por aquí os comparto un sorteo muy interesante, no os lo perdáis!!!!

Lord Alce lee y escribe

Como ya he comentado, formo parte de un estupendo grupo de autoras y autores independientes a los que nos une la pasión por el género fantástico. Es un placer para mí anunciaros el sorteo que hemos puesto en marcha, cuyas instrucciones os dejo a continuación, y que tiene un magnífico premio: un ejemplar firmado de la novela El fuego del zafiro rojo, de Jesús Salas. Libro que, ya que estamos, me estoy leyendo ahora y recomiendo con toda sinceridad.

Vamos, participad, que no os cuesta nada… y permaneced atentos a nuestra publicación trimestral, Stygia, cuya fecha de publicación se acerca pasito a pasito.

¡SORTEO CÍRCULO DE FANTASÍA!

sorteo

Del 22 de mayo al 5 de junio.

Sorteo nacional (España) de un ejemplar en papel de El fuego del zafiro rojo (438 págs.), primer libro de la serie Tierra de Unicornios que da inicio a esta saga fantástica y original.

Ver la entrada original 179 palabras más

Esta entrada fue publicada el 24 mayo, 2017, en Sin categoría. 2 comentarios

LA HISTORIA CONTINUA, ¿CÓMO EVITAR ESCRIBIR MÁS DE LO NECESARIO?


¡¡Hola!!!

Como dije en su día, nunca había llevado un seguimiento al escribir una nueva novela; pero me pareció curioso hacerlo. ¿Quién sabe? Quizás podría servirle a alguien como consejo u orientación; o tal vez solo sea algo para mí, para poder leerlo en el futuro y ver si he cambiado en algo 😛

En la última entrada os comentaba que el comienzo de una historia se inicia con un folio en blanco. Me gustaría reiterar (aunque creo que ya me puse pesada la otra vez con el tema) que el folio en blanco solo me lo pongo delante después de haber hilado todo lo posible la historia en mi cabeza y en un cuaderno, ¿eh? No me gusta comenzar una novela sin tener lo más claro posible el argumento y el desarrollo.

Por otro lado, no soy persona de hacer esquemas de capítulos y esas cosas, pero sí procuro tener más o menos claro cuántos capítulos tendrá aproximadamente el nuevo libro y qué quiero contar en cada uno. Esto, por supuesto, se irá modificando conforme avance en la escritura, pero sirve para no perderme en la noche, porque a veces me meto tanto en una escena o diálogo que acabo rellenando más páginas de la cuenta y no llegando a donde debería llegar.

Otra de las cosas que hago (aunque confieso que antes no lo hacía) es establecerme un tope de páginas y palabras totales. Antes simplemente escribía lo que me iba viniendo y no me preocupaba demasiado por el grosor que pudiera tener el libro. Desde que publico he comprendido lo importante que es cuidar esto, así que ahora me pongo topes y si veo que comienzo a sobrepasarlos, sé que es hora de echar para atrás y ver qué información prescindible se me ha colado. Proceso que, a mí al menos, me resulta desesperante, desquiciante y muchos más “antes”.

Pero me estoy precipitando, esto suele ocurrir ya al final del proceso, o al menos a mí. Lo que quiero decir es que es conveniente llevar una idea de lo que se quiere escribir en cada capítulo para no extendernos con información innecesaria. Esas cosas que, como adoramos nuestro libro y a nuestros personajes, nos encantaría hacerles vivir, pero que, realmente, no aportan nada a la historia.

Otra norma que me pongo a la hora de escribir un capítulo, y que viene un poco relacionada con lo que he dicho antes: siempre, absolutamente en cada capítulo, debe pasar algo que sea importante para la trama o el desenlace. Es decir, nada de escribir capítulos por rellenar o porque es bonito y me gustaría escribirlo. NO.

No, porque al final, con toda probabilidad, acabará en la papelera en el proceso de recorte y habremos perdido el tiempo. Y, ¿sabéis qué es peor? Que normalmente cuando escribes un libro te cuesta darte cuenta de que lo que escribes es una chorrada o no sirve en la historia. Es tu trabajo y es difícil aceptar que ese trabajo es absurdo y que no ha servido de nada (eso nos pasa a todos, no disimuléis :P) con lo cual, a la hora de recortar lo vamos a tener difícil y muchas veces no vamos a saber qué deberíamos o no quitar.

¿Cómo evitamos esto? Limitándonos a contar lo que debemos contar para que la historia tenga sentido. Que quede claro que con esto no estoy descartando descripciones o diálogos, las descripciones son fundamentales para introducir al lector en la historia, pero no hay que abusar de ellas y hay que dosificarlas; y los diálogos son muy importantes para agilizar la lectura y para trazar la personalidad del personaje. No es lo mismo decir que Fulanito era antipático que leer cómo Fulanito es antipático con otros personajes. Eso te ayudará a conocerlos mejor a empatizar con ellos y a amarlos u odiarlos. Peeero, tampoco hay que abusar de diálogos. Los diálogos ocupan mucho espacio en un libro, y es más corto decir que Fulanito era antipático que demostrarlo en una conversación. ¿Dónde está el truco para saber cuándo hacerlo de una manera y cuándo de otra? A veces es fácil y a veces no tanto, pero un buen truco sería preguntarse: ¿El remarcar que Fulanito es antipático es importante para la historia? o, ¿quiero que la gente conozca en profundidad a Fulanito? Porque si Fulanito es solo el conserje del instituto al que vas a pedir un papel y ya no va a salir más en el libro, con decir que era antipático creo que es más que suficiente 😛

Vale, creo que este último párrafo es un claro ejemplo de cómo a un escritor se le puede ir la olla escribiendo sobre algo que le gusta.

Ok, pues creo que esta entrada debe terminar aquí, porque mi propósito es no hacerlas muy largas 😉

¿Qué tenemos ya?

  1. Hilar las historias en tu cabeza o en un cuaderno antes de comenzar a escribir.
  2. Borrar las historias anteriores de tu cabeza y abrir un archivo, un folio en blanco.
  3. Dar mil vueltas hasta que decides cómo empezar ese folio, después seguir el desarrollo.
  4. Saber aproximadamente cuántas páginas o palabras quieres que tenga tu libro. (A mí me gusta empezar a escribir un poco antes de determinar estas cosas porque me ayuda a hacerme una idea de en qué profundidad me voy a sumergir en la historia, pero lo normal es tener esto claro antes de comenzar con el folio en blanco).
  5. Determinar qué quieres contar en cada capítulo.
  6. No contar cosas irrelevantes que luego tengas que quitar.
  7. No extenderte con las descripciones y los diálogos si no son determinantes para la historia.
  8. Que en cada capítulo ocurra algo fundamental para la trama o el desenlace final.

No está mal, ¿no? Vamos avanzando bien 😉

Y ahora, para finalizar, para aquellos pacientes que habéis leído hasta aquí y habéis demostrado que os interesan los desvaríos que pasan por mi cabeza, os contaré cómo va esta nueva novela.

Pues ya tengo terminados el prólogo y tres capítulos, aunque hoy espero terminar el cuarto. He trazado a los personajes, bastante bien, creo, al menos yo ya me he encariñado con ellos y eso es muuuuy bueno. Llevo unas 15000 palabras escritas, lo cual es un promedio cojonudo, ya que, como dije el otro día, tuve que dejar la historia durante un largo tiempo y la retomé hace una semana, así que digamos que llevo una media de 3000 palabras por día. Supongo que el ritmo no se mantendrá, las cosas se irán complicando a medida que avance, pero estoy satisfecha.

¿Qué más he hecho aparte de trazar a los personajes? He introducido la trama, el misterio que hay que resolver y he puesto en marcha la aventura. En unas cincuenta páginas, creo que está bien y que no he caído en el vicio de escribir por escribir del que os he hablado hoy, pero eso solo lo sabré con seguridad al final del proceso, cuando vuelva a leer la historia y me dé cuenta de lo que está de más y de menos.

Y por ahora ya está 🙂 Pronto os contaré más. ¿Sabéis lo que sería guay? Que vosotros también me contarais cómo escribís y cómo lleváis vuestras historias, así podríamos comparar sistemas 🙂

Os dejo ya, toca meditar cómo dar el toque final al capítulo cuatro.

(Vaaaale, lo confieso, esto último solo era una excusa para poner esta foto, porque ay omá qué rico ❤ ).

¡¡Hasta la próxima!!!

UNA NUEVA HISTORIA UN NUEVO COMIENZO

 

“EL LAMENTO DEL CHACAL”, UNA HISTORIA QUE VOLARÁ DEL CAJÓN A AMAZON


¡¡Hola de nuevo!!

Hace un tiempo os contaba que había comenzado a escribir una nueva novela y os dije que iría hablando de su evolución. Pues bien, tuve que dejarla aparcada un tiempo, aunque la he vuelto a retomar desde esta semana pasada, así que pronto os seguiré contando.

El motivo por el que la dejé un tiempo en pausa fue para reescribir una vieja novela que llevaba esperando en mi cajón mucho tiempo ya. Se trata de “El lamento del chacal”, la primera parte de la que será una trilogía llamada “Habitando la eternidad”.

Esta novela ha sufrido doscientos mil cambios desde su primer borrador; ha estado esperando escondida su oportunidad y de repente he considerado que su oportunidad es YA. La vida es muy corta para seguir esperando oportunidades.

Así que sí, amigos, como ya dije en mi Facebook hace tiempo, me lanzo a la autoedición, porque hay títulos que quiero sacar por mí misma y disfrutar de todo el proceso.

Tal vez estas historias no sean muy comerciales, sobre todo dentro del género romántico que es donde yo más me muevo, pero escribir fantasía y paranormal es un placer al que no estoy dispuesta a renunciar jamás, venda o no 🙂 Escribir siempre debe ser algo divertido y que disfrutes; las historias que tengas en la cabeza dando voces son las que se deben de plasmar, y si da la casualidad que esa historia solo te gusta a ti, pues aun así habrá merecido la pena, porque mientras la has estado escribiendo, habrás hecho algo que te gusta y disfrutas.

Así pues, en breve (muy breve) estará a vuestra disposición la que fue mi primera novela escrita. Se trata de una historia de amor entre una diosa y un soldado, en una época difícil en la que Egipto estaba siendo amenazado por un invasor muy poderoso: el pueblo hicso.

Fantasía y mitología entretejidas con realidad e historia. En el lamento del chacal se mezclan romance, sexo, guerra, batallas, misterios, traiciones, aventuras, mitos, leyendas, historia… Como veis una novela compleja que espero que os guste tanto como a mí 🙂

La preciosa portada corrió a cargo de mi marido, el mejor ayudante que una escritora podría tener. La dibujó él mismo, para el que se lo pregunte 😉 Eso sumado al trabajo de corrección, maquetación y la paciencia divina que tiene conmigo 😛

 

No tengo mucho más que contaros por ahora, solo que pronto os anunciaré cuándo estará a la venta y el link, por supuesto 😀

Esta es la sinopsis, espero picar vuestra curiosidad 😉

Ellos eran atlantes, los seres más evolucionados sobre la tierra, pero sus ansias de poder provocaron la destrucción de su gran imperio. No obstante, el hundimiento de la Atlántida no logró erradicar el orgullo y la soberbia.

Seth tiene sus miras puestas en Egipto, la tierra que los cobijó y los convirtió en dioses; pero no es la ambición lo que mueve al dios del desierto y el caos, sino el resentimiento y los deseos de venganza.

Iris, conocida por los hombres como Sejmet, diosa de la guerra, luchará para evitar que se repitan los errores del pasado. Sin embargo, su inmortal percepción de mundo cambiará al conocer a Khamuni, un astuto prófugo ansioso por demostrar su valía.

En un tiempo difícil para el amor o la amistad, el destino unirá a Iris y a Khamuni más allá de la guerra, la muerte e incluso la propia eternidad. 

 

LA CARRERA DE ESCRITOR ES COMO UNA ESCALADA AL EVEREST


¡Hola curiosos y creativos!!!

El otro día leí un comentario en algún sitio en el que se decía que escribir era una carrera de fondo y desde que lo leí me quedé pensando en la frase. Lo sé, mi vida es tremendamente aburrida 😛

Como me he propuesto ir contando en el blog mis propias experiencias como escritora, he decidido contaros qué es para mí la carrera de escritora. ¿Carrera de fondo? Podría llamarse así, por lo de que requiere esfuerzo y es larga, por lo de que hay que mantener el ritmo, que encuentras obstáculos… Sin embargo, yo siempre lo he visto más similar a la escalada. Como… ¿escalar el Everest? ¿Os parezco exagerada? Os explico 😉

La historia comienza con un libro terminado: ¡ole nosotros!! Ya hemos conseguido mucho más que otros, terminar un libro es algo glorioso y proporciona una gran satisfacción; pero hoy os quiero hablar de lo que viene después: publicar, promocionar, marketing, conseguir lectores, vender…

Así que tenemos un libro, lo que en mi metáfora equivale a estar al pie del Everest, en el campamento base, con unas cuerdas, un bocadillo y una botella de agua. Pero no queremos ir de picnic, queremos subir lo más alto posible, ¿no?

Bien, el ascenso siempre va a ser difícil y probablemente muchos se rindan y decidan que tener un libro para él, sus amigos y familia ya es cumplir un sueño, y, ciertamente, lo es.

Pero tú quieres ir un poco más allá, conseguir lectores ajenos a tu círculo, que te conozcan un poquito, ¿no? Entonces necesitas un sherpa que te ayude en la escalada, al menos hasta el campamento 2 😉 y si llegas a ese puedes estar contento, has subido tela.

En mi metáfora compararía el sherpa con trabajar tu blog, tus páginas sociales, lograr un círculo de lectores, y, sí, también hay que tener suerte y no romperte nada en el ascenso (hay muchísimas cosas que nos podrían hacer desistir y rendirnos, aunque yo siempre animaré a seguir y seguir, por duro que resulte).

Vale, con mucho trabajo y ganas hemos logrado alcanzar un punto bastante considerable en nuestra carrera, estamos en los 6.400 metros, tela marinera. Eso significa tener una marca personal casi establecida, tener unos lectores fijos, no tantos como para vivir de esto, pero si los suficientes para que tus libros no pasen desapercibidos y como para que no se olviden de ti. ¡Enhorabuena! Eso podría bastar de sobra para sentirte triunfador, desde luego.

Llegados a este punto y si seguimos trabajando en nuestra calidad como escritores, debería ser mucho más sencillo el ascenso, pero, ojo, también se hacen más necesarios los sherpas y el oxígeno, porque la escalada se hace más difícil a partir de ahora.

¿Qué significa esto en mi metáfora? Trabajo, trabajo, trabajo. Mejorar tu calidad y seguir currando tu presencia en internet; trabajar con tus lectores, nunca abandonarlos ni decepcionarlos, y, por supuesto, intentar hacerte destacar para captar nuevos, pues si no lo haces probablemente seguirás en el campamento 2, donde se está bien, más seguro, pero sin evolucionar, en lo que se refiera a ventas, al menos. Por otro lado, ya eres “visible”, así que si metes la pata será más visible también. (Cuando hablo de meter la pata hablo de traicionarte como escritor, tu calidad, o, lo peor de lo peor, ser desagradable con tus seguidores y lectores. No estoy diciendo tonterías, ¿eh? El ego es como el mal de altura, aparece sin que te des cuenta y lo jode todo).

Bueno, hemos alcanzado un gran punto en nuestra carrera. No es fácil llegar hasta aquí, y mucho más difícil mantenerse. Pero seguiremos intentando subir: campamento 3, campamento 4… Hay que decir que somos muchísimos escritores y probablemente nos obstaculizaremos en el ascenso involuntariamente (o tal vez no tan involuntariamente 😛 ).

Y, atención, si has trabajado duro, tenido paciencia y suerte, puede que logres llegar hasta la llamada “zona de la muerte”. Vale, este es el nombre que se le da en el Everest a la zona que sobrepasa los 7900 metros, no os asustéis, que nadie muere en la carrera de escritor, (¡o eso espero, leche!).

Para el que no lo sepa, y solo como dato curioso para los morbosos como yo, decir que, a partir de esta altura, la escalada al Everest se convierte en un serio riesgo para la vida. No hay oxígeno, el rescate es imposible y se sufre el llamado mal de altura. Hay más de 200 cadáveres abandonados en el Everest, muchos están a unos metros de los alpinistas pero nadie los puede sacar de allí.

Ok, dejando atrás el inciso desagradable, no vas a morir por llegar a lo más alto como escritor, al contrario, probablemente será una pasada 😛

Pero me gusta la comparación porque desde mi punto de vista de novata he podido ver algunas cosas:

Están los que llegan arriba con mucho esfuerzo y con pocos medios; para mí son unos cachazos de héroes que merecen la admiración de todos y con razón.

Y luego están los que llegan arriba con muuuchos sherpas, patrocinadores y demás. Oye, también ellos merecen mi olé, porque no estarían arriba si hubieran sido malos deportistas, ¿no? Bueno, ya me estoy haciendo un lío con la metáfora, pero creo que me habéis entendido 😛

Por otro lado, hay una cosilla curiosa que también he podido ver en el poco tiempo que llevo con mi particular escalada. Como en la del Everest, están los alpinistas que se detienen por el camino para ayudar (o tratar de ayudar) a aquellos que se sientan en la nieve porque no pueden más, les falta oxígeno o tienen mal de altura; y luego están los que pasan de largo aunque vean que hay alguien sentado y que necesita ayuda. Para algunos, es mucho más importante seguir adelante y coronarse campeón, caiga quien caiga. (Decir como paréntesis que, en la escalada real al Everest, esto supone, a mi parecer, un asesinato. La persona abandonada probablemente morirá. Por supuesto no es tan jodido en el mundo de la escritura, ¿vale?).

Sea como sea: ¡hemos alcanzado la cima! ¡¡¡¡Ole, ole y ole!!!! ¿Y ahora? Hay que mantenerse en la cima, por supuesto. Como todavía no he llegado no puedo hablar desde mi experiencia jajajaja Pero sí me gustaría terminar haciendo un… ¿análisis de conciencia?

La cima es el objetivo de la mayoría de nosotros, ahora bien, es durante la escalada cuando debes plantearte cómo quieres llegar a ese punto: ¿estás dispuesto a todo por ser ese gran escritor que ha llegado a la cima, o prefieres seguir siendo esa gran persona que ha llegado a la cima siendo un gran escritor? Un poco trabalenguas, pero creo que está claro lo que quiero decir, ¿no?

¡Y hasta aquí mi metáfora ida de la olla! Para aquellos en los que se haya despertado la curiosidad por los muertos que siembran el Everest, os dejo este enlace que es muy interesante, aunque triste, porque se pone cara e historia a esos cuerpos convertidos en puntos de señalización para los alpinistas 😦

Los muertos del Everest

¡¡¡¡Gracias por aguantar mis “paranoias” una vez más!!!!!