Archivo de etiquetas| República Checa

Navidad checa II: Costumbres y tradiciones.


¡¡Hola de nuevo!!

Tengo que comenzar esta entrada diciendo que, después del atentado del lunes contra el mercadillo de Navidad en Berlín, y la triste coincidencia con mi anterior entrada, me quedé un poco tocada y se me fueron las ganas de seguir contándoos cosas sobre la Navidad en la República Checa.

Por fortuna he recapacitado sobre esto. Dejar de hacer cosas que nos gustan sería como darles un triunfo más a los que creen en el terror como medio de conseguir las cosas. Puede que yo sea un pequeño granito de arena, pero muchos millones de granitos hacen todo un desierto (o una playa 😉 ).

Dicho esto, hoy os traigo algunas costumbres checas que se llevan a cabo en esta época, son de esas curiosidades con tradición que a mí personalmente me encantan.

Lo que más me gusta de la época navideña son sin duda los prolegómenos, es decir, todos los rituales y costumbres previas a la noche del veinticuatro de diciembre.

Una muy popular en la República Checa es la llamada Barborka. El día cuatro de diciembre, día de santa Bárbara, las muchachas solteras cortan una rama de un cerezo de al menos diez años. Si esta rama florece el día de Nochebuena significa que al próximo año encontrarán novio.

Aunque hay otra forma más rápida para saber si una chica va a casarse o no próximamente. El día de Nochebuena se coloca de espaldas a la puerta y lanza una zapatilla por encima de su cabeza. Si esta cae con el talón de cara a la puerta, significa que se quedará un año más en casa. Si por el contrario es la punta la que señala la salida, la joven pronto dejará la casa de sus padres 😛

Otra costumbre preciosa es la de hacer un barquito con la cáscara de una nuez y ponerlo a flotar. El tiempo que tarde en hundirse y la forma en la que flote, determinará tu suerte y salud durante el año. No puedo evitar imaginarme a Hana con un Vlad ilusionado partiendo nueces y poniendo las cáscaras a flotar en un cuenco 😀

Y, cómo no, ¡¡¡tenemos a San Nicolás!!!!

A partir del día cinco de diciembre, San Nicolás, con un hábito de obispo, recorrerás todo el país en la compañía de unos personajes curiosos: un ángel y un demonio.

Pasearán en procesión por las calles, arrastrando cadenas y haciendo ruido para avisar de su presencia e irán casa por casa para preguntar a los niños qué tal se han portado, aunque ellos tienen su propio registro, quieren escuchar lo que el niño tiene que decir 😉 Estos se preparan poesías y canciones para deleitar al santo y obtener su recompensa.

Si el pequeño ha sido bueno durante el año, San Nicolás le dará un regalito, generalmente chocolatinas o golosinas; si por el contrario fue malo, solo le dejará una patata o un pedazo de carbón. El demonio estará allí para asustar a los niños, mientras que el ángel tratará de interceder por él con San Nicolás.

A pesar de ser criaturas mágicas, hay ocasiones en las que no les da tiempo a presentarse en persona en las casas, pero no pasa nada, porque si el niño cuelga un calcetín en la ventana San Nicolás le dejará su regalito.

Por supuesto, como la curiosidad me puede con estas tradiciones, he buscado de dónde viene la costumbre 😛 Al parecer el mito se basa en san Nicolás de Bari, un obispo del siglo IV, del que se dice que tenía especial cariño por los niños a los que siempre les estaba ofreciendo pequeños regalos. También se dice que regaló a unas chicas muy pobres bolsas con monedas de oro para que pudieran ofrecer una dote para casarse. Cuenta la leyenda que como lo hizo en secreto, tuvo que entrar por la noche a través de la ventana de la casa de las muchachas para dejar su regalo, de ahí el origen de la tradición actual.

Os animo a que leáis la historia de este santo, al que también se le atribuyen varios milagros, porque es muy interesante. No os la cuento entera porque no quiero aburriros con una entrada muy larga.

Pero no me gustaría irme sin hacer mención a que San Nicolás también tiene claras connotaciones paganas y paralelismos, por ejemplo, con el dios Odín. No me voy a poner cansina con lo de las leyendas paganas, que ya sabéis que me pierdo :P, solo hacer hincapié en que hubo un tiempo en el que la Iglesia quiso acabar con esta tradición… Por algo sería 😛

¡Pronto es Nochebuena!!! ¿Habéis sido buenos? Nos vemos en la próxima entrada 😉

Anuncios

Navidad Checa I


¡Hola de nuevo, gente curiosa!

Navidad,  Navidad… ¡Cómo me gusta la Navidad! ¿Y sabéis qué es otra cosa que me encanta de esta fiesta? Saber cómo la celebran en otras partes, ¿a vosotros no os da curiosidad? ¿Qué os parece si en estas fiestas hacemos un viaje virtual?

Y… ¿Dónde podemos ir?

Bueno, ya que he conseguido despertar vuestra curiosidad por la República Checa con “Scherzo” y “Preludio”, ¿qué os parece si os llevo allí a pasar la fiestas? ¿Queréis saber cómo celebraban la Navidad Václav, Aileen, Asher, Hana, Danica y Jules? ¡Pues seguidme! 😉

En la República Checa hay una gran tradición de mercadillos y bazares y, como podéis imaginar, los que se instalan en Navidad son los más bonitos de todos.

En Praga encontraremos los más importantes en la Plaza Wenceslao y en la plaza de la Ciudad Vieja que permanecerán abiertos desde el uno de diciembre hasta el uno de enero.

Hay cositas para todos los gustos, aunque a mí personalmente me fascinan las cosas que se hacen con madera, no solo las típicas e impresionantes marionetas checas, sino también los juguetes, collares y los  adornos navideños tallados. Son también muy famosas las figuritas hechas con hojas de maíz o paja.

El placer de las compras se incrementa con los puestos de dulces típicos, castañas, mazorcas y bebidas calientes como el ponche o el aguamiel. ¡Y qué decir de esos puestos de salchichas gigantes y baratísimas!!! Ay, Señor, el olorcico te acompaña durante todo el paseo, en cualquier época del año, torturando tus tripas cruelmente hasta que caes en la tentación. Con una Pilsner Urquel, mucho mejor 😉

La iluminación, los árboles de Navidad, los pesebres… Y cómo no, ¡conciertos! Ya sabéis que Praga es ciudad de música, por algo nuestro Václav se instaló en ella buscando fortuna 😉

Si ya de por sí es bastante común ir paseando por Praga y que se te acerque alguien con publicidad de un concierto en alguna iglesia, podéis imaginar en Navidad. Certámenes de música clásica, villancicos tradicionales… ¡Una maravilla para los melómanos como yo!

Además de los árboles, los nacimientos o los calendarios de adviento, los checos tienen las coronas de adviento, entretejidas con ramas verdes y decoradas con piñas y cintas, pueden llegar a ser auténticas obras de arte.

En la corona se colocan cuatro velas que representarán cada domingo del adviento; en cada uno de ellos se irá encendiendo una de las velas hasta que el último domingo arden las cuatro velas, una preciosidad. Lo que simbolizan estas llamas en aumento es la proximidad del nacimiento de Jesús, aunque hoy en día es una tradición más, seas o no cristiano.

Y por hoy lo dejo aquí, que no quiero cansaros, mañana os contaré más cositas, como la tradición de las Barbokas, o la leyenda de San Nicolás y el diablo, que me encanta. Si os ha gustado esta entrada, ¡estad atentos! ¡¡Adiós!!!

15416993_1624349284245212_1071688628_n

 

 

Nota: Las fotos y gifs usados en esta entrada no son de mi propiedad, sino que las he cogido de internet. Si alguien siente que he violado sus derechos de algún modo, por favor que me lo diga y las retiraré inmediatamente.