EL ESTRÉS DE CAER BIEN


¡¡Hola!!! Hace tiempo que no actualizo, pero es por un buen motivo, estoy metida de lleno en varios proyectos y estoy siendo buena con las fechas que me pongo 😛

Sin embargo, llevo un tiempo deseando expresar algo que me roe la cabeza como un run run. Tal vez he elegido este día para escribirlo como un desahogo, porque entrar hoy a las páginas sociales es como entrar en un agujero oscuro de polémica y mal rollo.

 

Pero es que esta situación yo la llevo notando desde que comencé a publicar, y francamente, me parece tan triste…

Escribir es la cosa más bonita del mundo (para los escritores al menos debería de ser así). Nuestra vida es escribir, lo hacemos porque es nuestra pasión, porque amamos nuestro trabajo, porque creemos en él. Deseamos compartirlo, que la gente nos lea y, si conseguimos llegarles al corazón… ¡Madre mía!

Antes, (en ese época que dicen los antepasados que existió antes de la era de internet y en la que, según cuenta la leyenda, la gente solía respetar y apreciar más aquello que otros creaban), comprabas un libro, lo leías, te gustaba o no, y bueno, ahí se quedaba la cosa. Comentabas con tus amigos, lo recomendabas, o no.

¿El autor? Era ese personaje alto como las estrellas e inalcanzable, con el que conectabas, o no. Con suerte y si eras atrevido, le mandabas una carta que podía leer… o no. Y oye, no pasaba nada, ese escritor seguía escribiendo, los lectores compraban sus libros o no, los editores le publicaban si vendía, y la verdad es que a todo el mundo le importaba un pito que el tipo fuera unas sonajas o un “malafollá”, lo que realmente importaba, era lo que en verdad debería de importar: su libro, su forma de escribir y transmitir.

Hoy, en esta maravillosa época en la que internet nos da todo, todito todo (bueno o malo), contamos con la gran ventaja de tener a los autores al alcance de un clic. Más cerca que nunca a pesar de las distancia. ¡Qué maravilla!

 

Y sip, es maravilloso, salvo porque, como solemos hacer las personas con todas las cosas buenas, al final, acabamos desvirtuando lo que debería ser considerado como un avance.

Porque claro, ahora puedo escribir al autor y el autor puede contestarme. ¡Bieeeennn! Así que, le escribo a ese autor cuando a mí me apetezca o cuando pueda, claro, que tengo vida. Pero, aaaamigo, ¡que le he escrito y no me ha contestado!!!!!! ¡¡Que ni siquiera se ha molestado en abrir mi mensaje!!! O lo que es peor, el delito de delitos: ¡¡¡Que me ha dejado en visto!!!!!

Vayamos más allá, (y espero por favor que nadie se enfade). Que me ha gustado mogollón su libro y le he hecho una reseña más preciosa que todas las cosas. ¿Por qué no me comenta????? Uhmmm

Porque claro, el autor no puede tener un mal día, tener una diarrea que no le permita levantarse del retrete, estar en el súper y ver el mensaje a toda prisa y después olvidar responderlo (porque algunos son despistados, oigan), o no sé… ¿a lo mejor está escribiendo? O viviendo, quién sabe.

¡Ojo! Que este avance es maravilloso, de verdad que sí. Es increíble poder conocer las opiniones de los lectores, interactuar con ellos, vivir tus historias junto a ellos. Que el hecho de que un lector dedique parte de su tiempo a leer lo que has escrito, a escribirte, a dejarte un comentario, a crearte fichas, reseñas… Buf, eso es la releche, en serio. La de gente que se mete los currazos por amor a la literatura, sin cobrar nada, solo por placer y por amor a sus autores y libros, eso es… Es que no hay palabras, en serio.

Me gustaría ser clara y que nadie se sienta atacado, por Dios, eso es lo que menos quiero, justo porque soy la persona a la que menos les gustan las polémicas del mundo.

A donde quiero llegar es a algo que parece que cada vez se ve menos en este mundillo: respetémonos, señores. TODOS.

Un escritor escribe, trata de conectar con los lectores, debe atenderlos, claro que sí, porque no te lleva apenas tiempo responder un mensaje y ser amable con la gente, agradecer cuando te hacen un comentario, cuando te dan un consejo. Pero, el escritor es una persona. Sí señor, con sus pros y sus contras, y no puede estar en mil sitios a la vez. A veces se le puede pasar, o puede tener un mal día, eso no lo convierte en un ogro, o quién sabe, lo mismo es un ogro, pero sigue escribiendo como un dios. ¿Se merece ser vapuleado como autor por no ser simpático? No sé… Esto hay que meditarlo.

Y oye, luego está el autor que trata de atender a todo el mundo, de no meterse en líos, de estar bien con todos, pero mira tú qué cosas, que es amigo de ese tipo antipático que te dejó en visto… Uhmmm

Pues paso de leer nada suyo, que me cae gordo, ea. O, vayamos de nuevo un poquito más lejos, eh? (Y espero que nadie se dé por aludido). No me he leído su libro, o lo he hecho y no me ha desagradado, pero, como me cae gordo, le voy a plantar un comentario negativo en amazon que eso siempre jode. Sí, señor.

Y ahí tenemos a ese pobre autor que acaba de llegar al mundo como quien dice, que ve cómo los puñales vuelan de aquí para allá, que no comprende qué ha hecho uno o qué ha podido ofender al otro…

Y en ocasiones lo que desea es esconder la cabeza debajo de tierra y desaparecer de este mundillo tan maravilloso y que tanto le gusta. ¡¡Porque ama escribir, oigan, y quiere que le lean, pero no soporta los malos rollos!!

Y, lo que debería ser algo genial y digno de celebrar, se convierte en un estrés diario. ¿Cómo demostrar que en realidad soy un tío guay? Oye que escribo con pasión, que me gusta atender a mis lectores, que soy de sonrisa fácil y que la gente que me conoce dice que soy buena gente, de verdad de la buena, ¿eh?

¿Cómo te demuestro que soy un tío cojonudo????? ¿Por qué no te gusto? ¿Por qué te caigo mal????

Vale, creo que ya se me está yendo la olla más de la cuenta… Voy a resumir el mensaje de esta entrada:

¡¡¡¡¡¡RESPETO!!!!!!!!! COMPRENSIÓN, ACEPTACIÓN, TOLERANCIA.

Vamos a dejar de meter baza en polémicas, vamos a molestarnos en leer un libro antes de pretender hundirlo, y aunque no nos guste, ¿y si probamos a decirle amablemente a ese escritor lo que creemos que ha hecho mal, para ayudarlo a mejorar?

Vamos a dejar de juzgar  a las personas sin conocerlas, que ni todo el mundo es tan súper mega chachi, ni todos son tan “hioputas” (palabro granadino), que las personas, son eso, personas, con vidas. Vamos a procurar tratar a la gente como nos gustaría que nos trataran a nosotros, ¿qué os parece?

Para terminar, me gustaría aclarar que he escrito esta entrada centrada en escritores porque es lo que soy, pero creo que bien se puede aplicar al mundo de los blogueros, editores, ilustradores, organizadores de eventos, etc…

¡Vamos a dejar de tirar mierda sobre nuestra propia casa, señores! El lograr que en España se le dé a la cultura el respeto que se merece, depende principalmente de los que estamos encargados de producirla.

Y ya me callo. Por favor, que nadie se ofenda por mis idas de olla y mis reflexiones chorras. Que yo soy ese autor que quiere llevarse bien con todos, que rehúye de los follones y de los malos rollos y que lo único que desea es escribir, transmitir y llegar al lector (al que, personalmente, me preocupo de cuidar y de demostrar constantemente mi agradecimiento y mi respeto).

¡¡¡Adiós!!!!

 

 

 

 

 

 

 

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8 pensamientos en “EL ESTRÉS DE CAER BIEN

  1. Por desgracia, lo que ocurre en el mundillo de la literatura ocurre en todas partes, y aunque ahora se vea todo a mayor escala, en realidad tampoco es muy diferente lo que se hace ahora de lo que se hacía antes. Si hasta Cicerón en su tiempo dijo “Estos son malos tiempos. Los hijos han dejado de obedecer a sus padres y todo el mundo escribe libros”. Te puedes hacer una idea. La gente no tenía televisión y se pasaban el día criticándose unos a otros. Cualquier personaje público está expuesto y se acepta que cuidar su imagen es una obligación. Y si no se metían con alguien por twitter, se metían escribiendo un poema satírico poniendo verde al susodicho o repartían panfletos y pintaban graffitis….en fin. La misma historia contada de formas distintas. De manera que tiene mal arreglo.

  2. OLE TÚ. Así de claro. Estoy de acuerdo en todo contigo. Es normal que las personas tengamos opiniones distintas, pero estaría bien respetarlas todas. Hakuna matata, y ya está. Vivir y dejar vivir.

    Un besote, preciosa!

  3. Llevas razón, pero no le veo a esto solución, además últimamente la cosa está peor, jajajajaja cualquier excusa es buena para hacer daño, me refiero a los que van con mala leche, creo que no hay escritor que no le hayan cascado una estrellica en algún sitio, sin argumentar ni nada, a saber. También hay muchos que argumentan de forma educada lo que les ha gustado y lo que no, sea cual sea la puntuación. Yo la verdad es que jamás le he escrito a ningún escritor/a para darle mi opinión, me leo el libro, y cojo otro del mismo o pruebo uno nuevo, sin mas. Lo mismo si coincido en persona, pues le diga, ¡oye genial el libro tal, nos hacemos una foto! y sino me ha gustado pues ¡oye nos hacemos una foto! no soy capaz de expresar comentarios negativos y menos condicionados por motivos que no son relacionados con el libro. Pero bueno, tú me caes muy bien jajaja

    • Si solución yo tampoco le veo, cada vez se ponen las cosas más feas, pero me apetecía por una vez decir lo que opino. No es quejarme, es desahogarme 😛 Y bueno, si gracias a esta entrada consigo que al menos una persona piense un poco en ello, pues mira tú que bien. Gracias por su comentario, padre!!

  4. una pregunta al leer tu entrada me viene en mente que el planteamiento que expresas lo podemos utilizar en otras facetas de nuestra vida no te parece el titulo” caer bien” y me pregunto mecaigo yo bien con migo mismo-a o tengo que ser como lo quieren los otros por supuesto que tenemos que aceptar a los demás como son e intentar entenderlos por que actúan de esa forma en el baile que es la vida en cierta forma escribir un libro y darlo a compartir con los demás lo podríamos comparar como el libro que escribimos segundo a segundo que es el echo de VIVIR
    un saludo tony

    • Pues sí, podemos utilizarlo en todos los aspectos, a mí en estos momentos me duele que existan factores que al parecer se ponen por encima del trabajo, ya no se mira si el trabajo es bueno o no, ya tienes que cuidar la imagen, ir como si pisaras huevos, no sea que alguien se enfade, se ofenda o le caigas mal y ya decidan tirar tu trabajo por las redes jajajaja En fin, si en el fondo soy muy pasota con estas cosas, pero me ha dado por reflexionar 😛

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