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¡AY, ESAS ESCENAS IMPACIENTES!!


¡Hola de nuevo!!

Antes de nada, os recuerdo que, al comentar en esta entrada, podéis tener premio 😉 Más abajo os lo explico mejor.

Os dije que os informaría un poco de los avances en mi nuevo libro. La novela está muy avanzada ya. Me propuse comprobar si era capaz de tomarme la escritura aún más en serio y exprimir más mis días. Para ello tuve que hacer un horario para no perderme. De ese horario os hablaré otro día, solo deciros que lo cumplo… más o menos jejeje

Lo que sí es cierto es que mis días se han vuelto mucho más productivos, en lo que a escribir se refiere, al menos.

También hay que decir que la historia tiene algo que me está atrapando como hacía tiempo no me pasaba, hasta el punto de que no quiero leer otra cosa, quiero saber cómo sigue mi libro jajajaja En fin, locuras mías 😛

Y esta ansia por escribir es la que me ha dado la idea de esta entrada. ¿Qué me decís, compañeros escritores, de esas escenas chachis, de las que llevamos esperando durante toooodo el libro, de las que nos morimos por escribir? 😛

Una vez leí algo sobre esto, que escribir un libro es como leerlo, que tienes que tragar todo un proceso, y hasta paja a veces, para llegar a lo que te mueres por contar (y vivir, tanto escribiendo como leyendo, las escenas se viven).

Muchas veces se trata de un beso. ¡Aaahh el primer beso!!! Esa escena parece que no llega nunca, tanto la ansiamos que a veces nos precipitamos y creamos lo que llaman “instant love” (odio el término, por cierto, qué cursi me parece :P). ¿Y qué me decís de la primera escena de cama? (Si hay escenas de cama, claro). Eso sí que apetece escribirlo, ¿eh, pillines?

Karen Marie Moning tuvo que escribir una escena de sexo entre Mac y Barrons en su saga Fiebre porque se moría de ganas de que esos dos se acostaran y, claro, eso no podía ocurrir tan pronto sin cargarse la historia. La escena se incluye en el último libro de la saga como curiosidad.

Me encantó leer eso, porque demuestra que hasta lo más grandes son ansiosos.

Otras escenas impacientes son las de acción. Esas batallas, esas emboscadas, ¿Y los crímenes? ¡Pero qué difícil es esperar para matar a alguien, por Dios!!!!

Muchos autores hacen como Karen Marie, escriben esas escenas que desean para poder seguir con la historia sin que les afecte. A veces, las escenas podrán incluirse sin problema en la historia en su momento justo, pero otras, como en el caso que os he contado, eso no es posible y pasan a formar parte del contenido especial, o quizás nunca salgan a la luz. ¿Os habéis parado a pensar qué habrá en el cajón secreto de Stephen King? Yo salivo al pensar en eso jajaja

Sea como sea, mi consejo es que, si sientes demasiada ansiedad, lo mejor es que te la quites cuanto antes como mejor te parezca, porque si no lo haces, tu novela puede verse afectada negativamente. Puede que transmitas esa impaciencia sin darte cuenta y que toda la trama se vea acelerada o precipitada, o, aún peor, hueca y poco creíble. Vale, seguro que la escena impaciente la bordas y te queda genial porque las musas te cantan al oído, pero recuerda que un libro está compuesto de muchas más escenas, quizás no tan gratificantes pero igual de necesarias 😉

¿Cómo lo hago yo? Bueno, recordad que yo soy la loca que disfruta con las sagas largas cuyos libros se publican de año en año, así que… Pues eso, que me gusta sentir impaciencia, así que lo que hago es seguir escribiendo, deseando cada segundo acercarme más a esa escena que me muero por crear, pero sin prisas. Esto me ayuda a seguir un ritmo constante en la escritura, a no aburrirme y estar en todo momento ilusionada con mis avances. Así, cuando al fin llega el momento… ¡Uf, cómo lo disfruto! Me pueden dar las once de la noche y no me entero. ¿Os he comentado alguna vez que en casa me llaman Carbonilla? No es por mi moreno de piel, os lo aseguro. Los tengo acostumbrados a comer carbones porque se me va la olla demasiado a menudo.

Y ahora, contadme vosotros, los escritores, ¿cómo lo hacéis? ¿Cómo sobrelleváis esa ansiedad por escribir una escena concreta? ¿Cuáles son las que más os apetece escribir?

Y a los lectores, ¿os pasa algo parecido cuando leéis un libro? ¿Qué hacéis, leéis más rápido, saltáis páginas? ¿Cuáles son vuestras escenas favoritas?

Os recuerdo que este mes de julio, vuestros comentarios pueden tener premio. Desde hoy, martes 4 de julio de 2017, hasta el martes 11 de julio, entre todos los que comentéis en esta entrada se sorteará un lote de marcapáginas y un llavero artesanal de mi novela “Hecho en el Cielo” 😉 (Mínimo tres participantes para que se realice en sorteo).

¡Hasta la próxima!!!!

 

 

LOS GRANDES NO DAN LAS GRACIAS


¡¡Hola!!

Por aquí ando de nuevo, esta vez con una especie de reflexión que me ha venido y que necesitaba escribir porque hay algo preocupante que vengo notando desde hace un tiempo.

El título es contundente, ¿no? Y  probablemente el que no lea la entrada no captará el sentido sarcástico del mismo 😛

Ya comenté en mi Facebook un día que mucha gente me dice que “debo de creérmelo más porque soy buena escritora”. ¡Oye que yo me lo creo! Sé que soy buena escritora, como también sé que aún me queda un mundo por aprender, que nunca dejaré de hacerlo.

Entonces, ¿cuál es mi “problema”? Quizás que me niego rotundamente a llevar a cabo algunas prácticas que veo en otros escritores y que aborrezco. ¿Ellos venden más y tienen más seguidores? Perfecto, cada cual tiene sus medios, pero no tiene por qué tener la fórmula perfecta.

Así pues, ¿a qué viene esta entrada? A que veo que hay mucha gente que considera necesario poner una frontera entre los que pretendemos ser personajes públicos y los que consumen nuestros productos (en mi caso, mis libros). He leído muchos consejos de esos de marketing que dicen que separes tus dos “yos”, el profesional y el personal (en fin, tengo mucho que decir acerca de estos artículos sobre cómo conseguir el éxito y sobre cómo proceder, pero a eso le dedicaré otra entrada larga y extensa jejeje).

Pues lo siento, entonces, nop, no voy a comportarme como ese tipo de escritora, y espero no hacerlo nunca, aunque eso implique que la gente crea que no confío lo bastante en mi trabajo, o que no desprenda esa aura de “Ey, miradme, soy una peazo de escritora” que derrochan muchos. (Oye, muy bien por ellos, no los estoy criticando, eh? Lo que quiero decir es que a mí no me va, pero a muchos les funciona y eso es genial).

Quiero aclarar que SÍ CONFÍO EN MI TRABAJO muchísimo, de no ser así no lucharía por él y me esforzaría tanto, de eso podéis estar seguros. Pero hay algo que he tenido claro toda mi vida: el ser buen escritor, dibujante, abogado, médico, etc, no hace a nadie ni mejor ni peor persona; una cosa es tu profesión y otra tu condición de ser humano. En ese sentido, señores, todos somos iguales, ¡fíjate tú qué cosas!

Y una vez más se me va la olla y no os digo a qué viene esta entrada jajajaja Sencillo. Siempre voy a tener presente que primero soy un ser humano y después una escritora (buena, eh? que creo que lo soy, lo repito jajajaja).

Entonces, si un lector gasta parte de su tiempo (que el tiempo es igual de valioso para todos, señores, aunque cada uno lo consume como le place) en leer mis libros, o mis locuras del blog o Facebook y me deja un comentario o una reseña, yo voy a corresponderle el gesto respondiendo (hasta los que son negativos, desde luego), aunque sea con un gracias o un besito, porque todos somos importantes y todos merecemos atención.

Vale, sí, esto de las redes te hace gastar mucho tiempo, gastar, que no perderlo, tened presente que son conceptos diferentes. (Aclarar que a veces no veo todas las reseñas, si no me avisáis se me pueden escapar, eso no me hace desagradecida, sino humana, solo tengo dos ojos… de ver, que ya sé que el chiste es fácil :P).

A mí, personalmente, me molesta de una manera salvaje dejar un comentario a alguien y recibir a cambio un mísero “like”. Vale, puede pasar, una vez, dos, tres… Tal vez pilles mal a esa persona, ¡que la vida no es internet, oigan!, pero cuando esa es la forma de proceder habitual de esa persona… Nop, lo siento, eso es ofensivo.

Puedo entender que los escritores que reciben 1000 comentarios lo tengan difícil, pero tampoco creo que cueste mucho trabajo poner uno en el mismo hilo dando las gracias a los que han comentado, ¿no? ¡Llamadme loca!

Otra cosa que hago “mal” es que, cuando alguien me escribe un mensaje o un  privado, le respondo como toda persona se merece, con un mensaje o charlo un poco por chat, no me limito a poner un sticker y ya. Hay que hacer un inciso aquí, a veces hay que cortar porque hay cada espécimen por ahí… 😀 Pero no es lo normal (al menos en mi caso, aunque con algún zumbado sí que me he topado jajaja).

Por otro lado, a veces quedo a tomar algo con lectores, aunque confieso que en este caso solo lo hago cuando hay confianza (soy algo cagueta a la hora de relacionarme en persona con gente nueva 😛 ).

Cuando estoy en un evento, hablo con la gente, río, cuento cosas personales, y procuro comportarme como una más, porque eso es lo que soy, ¡eso es lo que todos somos!

Y, ahora viene lo que ha generado el título de esta entrada. Una moda “preciosa” (no sé si es moda, yo la llamaría gilipollez, si me permitís el taco 😛 ) es evitar dar las gracias cuando te hacen un cumplido por tu trabajo. ¡Eh, que los grandes no dan las gracias!, que se limitan a estar ahí en su pedestal y recibir las flores. Pues mira, NO. Eso me parece de una poca vergüenza brutal, y mucho más si todavía te estás abriendo paso en este mundo.

Esa es una norma básica de humanidad, humildad y educación: cuando te hacen un cumplido SE DA LAS GRACIAS.

Y si yo te hago un cumplido y tú te limitas a darle “like” a mi comentario, o, peor aún, lo ignoras, pues lo siento, artista, pero, por bueno que seas, conmigo has perdido puntos.

Así que, sí, por mi parte, tal vez no lo esté haciendo bien como “escritora de éxito” (lo del éxito es irónico, ¿vale?, pues no me queda na… jajajaja), pero espero estar haciéndolo bien como persona y como igual, como amiga en muchos casos, porque algo maravilloso que tiene no establecer esa frontera de la que hablaba antes, es que esos que comienzan como lectores, seguidores o curiosos, muchas veces acaban convirtiéndose en amigos, porque si te muestras tal y como eres, ellos tenderán a hacer lo mismo, y vas a descubrir un montón de gente interesante con la que trabar amistad.

Y hasta aquí mi entrada, reflexión… ¿consejo? de hoy. Espero que nadie se sienta atacado, ni mucho menos era esa mi intención, jamás hablo por nadie en concreto cuando suelto estos rollos, eso os lo puedo asegurar, yo no soy de las que van pegando tiros, ¡qué estrés!  😛

Ahora habrá quien crea que me ha pasado algo malo y que por eso escribo esta entrada, últimamente me pasa bastante, señal de que hay gente que me quiere y se preocupa por mí, lo cual es de agradecer 🙂

En fin, aclarar que no me pasa nada, que es una más de las paranoias que me vienen cuando no duermo bien por las noches jajajajaja

Para terminar este testamento moral, os dejo un gif de Mads Mikkelsen. ¿Por qué? Se preguntarán aquellos que no me conocen. La respuesta es sencilla: una imagen de Mads Mikkelsen siempre encaja, con todo, SIEMPRE ❤

¡¡¡Hasta la próxima!!!

¡EL LAMENTO DEL CHACAL EN DIGITAL!!!


¡¡Hola, curiosones y creativos!!

Pues sí, sé que soy pesada, pero como no me ponga plasta en mi propia casa…

Y es que al fin tenemos a Khamuni e Iris a la venta en digital. Estoy muy emocionada con este libro, porque, pase lo que pase, mi gran ilusión era dejarlo suelto y ya lo está, todo lo que venga después será un añadido y si no viene nada, igualmente seré feliz de ver a mis chicos por el mundo 🙂

Tengo que decir que todo el diseñazo del interior en la versión papel no aparece en la copia digital; ya sabéis que no todos los aparatejos reconocen todos los caracteres, así que a veces la sencillez es lo mejor. Juego el partido sola, eso sí, sin distracciones ni apoyo visual jajajaja 😛

De todas formas, cuando pase unos días os enseñaré las páginas interiores y el plano, pero de momento… dejaré el misterio (si es que alguien tiene intriga, que yo me monto la película sola jajajaja).

Por aquí os dejo el enlace en digital y de nuevo en papel, por si alguien se lo ha perdido 😉

¡¡Adiós y gracias por estar ahí!!!!

EL LAMENTO DEL CHACAL EN DIGITAL

EL LAMENTO DEL CHACAL EN PAPEL

YA A LA VENTA EN PAPEL “EL LAMENTO DEL CHACAL”


COMPRAR “EL LAMENTO DEL CHACAL”

¡¡Hola!!!!

¡¡Al fin!! Después de años esperando, al fin la he dejado volar libre 🙂 He pensado en escribir esta entrada para hablaros un poquito del libro, una especie de presentación.

La idea para “Habitando la eternidad” me vino en un viaje que hice con mi madre y mi hija a Asturias y Cantabria. No tiene nada que ver, pero todo aquello es tan bonito que es imposible no imaginar historias, así que me tiré todo el viaje hilando la que al final se convirtió en mi cabeza en una trilogía.

Así, cuando llegué a casa empecé a documentarme para escribir lo que al final acabó siendo “El lamento del chacal”, el número uno de la saga. Poco os voy a contar del proceso de escritura, hace demasiado tiempo de eso, pero sí tengo que repetir una vez más que ese primer borrador (que era un horror 😛 ) ha sufrido mil cambios y ha tenido muchísimas versiones hasta llegar a esta última.

¿Y qué sentido tiene reescribir tantas veces un libro para jamás dejarlo volar? Ninguno, desde luego. Ya había llegado su momento. Aunque me consta que es una historia… ¿compleja? Compleja en el sentido comercial. Lo que quiero decir es que es una historia de amor, que no tengo claro si podría clasificarse de romántica; es una historia de fantasía, pero tampoco tengo claro si podría englobarse en ese género; y tampoco creo que llamarla paranormal sea justo 😛 Es histórica, pero mezcla la mitología y la fantasía… Así que… uf, no, creo que sea muy comercial, ¿no?

Pero es una gran historia 🙂 Y no solo lo digo yo, sino todos los que la han leído en todas sus versiones (diez años dan para mucho, eh? ).

En cualquier caso, sea como sea, venda o no venda, guste o no guste, como digo, llegó su momento. Le lavé la cara al texto (me gusta pensar que en todo este tiempo algo he aprendido y he mejorado, así que había que aplicarlo), y mi marido, gran profesional donde los haya, se encargó de la maquetación, la portada, el plano interior y todo el diseño.

Puedo aseguraros que ha quedado precioso. Una imagen soberbia para una historia que creo que puede gustarle a un amplio público por todos los géneros que abarca 🙂

Para dar las gracias a todos aquellos que tanto me habéis apoyado en este proyecto, así como para mostraros un bocado a todos los que no lo conocéis o no me conocéis a mí como autora, aquí os dejo el prólogo y los dos primeros capítulos, para ir abriendo boca 😉

Si os pica el hambre podéis adquirirlo AQUÍ. De momento solo está a la venta en papel, pero pronto también estará disponible en eBook.

Tengo que aclarar que la muestra está en PDF, en ella no podréis ver el diseño tan bonito que tienen el libro, pero oye, es que si no guardo nada para sorprenderos, ¿qué gracia tiene? 😉

Para leerlo solo tenéis que pinchar en la imagen. Para descargarlo, pinchad con el botón derecho y darle a “guardar destino como”. Fácil, ¿no?

¡¡Espero que Khamuni, Iris y todo su círculo os atrapen!!!

“EL LAMENTO DEL CHACAL” MUESTRA GRATUÍTA

 

LA HISTORIA CONTINUA, ¿CÓMO EVITAR ESCRIBIR MÁS DE LO NECESARIO?


¡¡Hola!!!

Como dije en su día, nunca había llevado un seguimiento al escribir una nueva novela; pero me pareció curioso hacerlo. ¿Quién sabe? Quizás podría servirle a alguien como consejo u orientación; o tal vez solo sea algo para mí, para poder leerlo en el futuro y ver si he cambiado en algo 😛

En la última entrada os comentaba que el comienzo de una historia se inicia con un folio en blanco. Me gustaría reiterar (aunque creo que ya me puse pesada la otra vez con el tema) que el folio en blanco solo me lo pongo delante después de haber hilado todo lo posible la historia en mi cabeza y en un cuaderno, ¿eh? No me gusta comenzar una novela sin tener lo más claro posible el argumento y el desarrollo.

Por otro lado, no soy persona de hacer esquemas de capítulos y esas cosas, pero sí procuro tener más o menos claro cuántos capítulos tendrá aproximadamente el nuevo libro y qué quiero contar en cada uno. Esto, por supuesto, se irá modificando conforme avance en la escritura, pero sirve para no perderme en la noche, porque a veces me meto tanto en una escena o diálogo que acabo rellenando más páginas de la cuenta y no llegando a donde debería llegar.

Otra de las cosas que hago (aunque confieso que antes no lo hacía) es establecerme un tope de páginas y palabras totales. Antes simplemente escribía lo que me iba viniendo y no me preocupaba demasiado por el grosor que pudiera tener el libro. Desde que publico he comprendido lo importante que es cuidar esto, así que ahora me pongo topes y si veo que comienzo a sobrepasarlos, sé que es hora de echar para atrás y ver qué información prescindible se me ha colado. Proceso que, a mí al menos, me resulta desesperante, desquiciante y muchos más “antes”.

Pero me estoy precipitando, esto suele ocurrir ya al final del proceso, o al menos a mí. Lo que quiero decir es que es conveniente llevar una idea de lo que se quiere escribir en cada capítulo para no extendernos con información innecesaria. Esas cosas que, como adoramos nuestro libro y a nuestros personajes, nos encantaría hacerles vivir, pero que, realmente, no aportan nada a la historia.

Otra norma que me pongo a la hora de escribir un capítulo, y que viene un poco relacionada con lo que he dicho antes: siempre, absolutamente en cada capítulo, debe pasar algo que sea importante para la trama o el desenlace. Es decir, nada de escribir capítulos por rellenar o porque es bonito y me gustaría escribirlo. NO.

No, porque al final, con toda probabilidad, acabará en la papelera en el proceso de recorte y habremos perdido el tiempo. Y, ¿sabéis qué es peor? Que normalmente cuando escribes un libro te cuesta darte cuenta de que lo que escribes es una chorrada o no sirve en la historia. Es tu trabajo y es difícil aceptar que ese trabajo es absurdo y que no ha servido de nada (eso nos pasa a todos, no disimuléis :P) con lo cual, a la hora de recortar lo vamos a tener difícil y muchas veces no vamos a saber qué deberíamos o no quitar.

¿Cómo evitamos esto? Limitándonos a contar lo que debemos contar para que la historia tenga sentido. Que quede claro que con esto no estoy descartando descripciones o diálogos, las descripciones son fundamentales para introducir al lector en la historia, pero no hay que abusar de ellas y hay que dosificarlas; y los diálogos son muy importantes para agilizar la lectura y para trazar la personalidad del personaje. No es lo mismo decir que Fulanito era antipático que leer cómo Fulanito es antipático con otros personajes. Eso te ayudará a conocerlos mejor a empatizar con ellos y a amarlos u odiarlos. Peeero, tampoco hay que abusar de diálogos. Los diálogos ocupan mucho espacio en un libro, y es más corto decir que Fulanito era antipático que demostrarlo en una conversación. ¿Dónde está el truco para saber cuándo hacerlo de una manera y cuándo de otra? A veces es fácil y a veces no tanto, pero un buen truco sería preguntarse: ¿El remarcar que Fulanito es antipático es importante para la historia? o, ¿quiero que la gente conozca en profundidad a Fulanito? Porque si Fulanito es solo el conserje del instituto al que vas a pedir un papel y ya no va a salir más en el libro, con decir que era antipático creo que es más que suficiente 😛

Vale, creo que este último párrafo es un claro ejemplo de cómo a un escritor se le puede ir la olla escribiendo sobre algo que le gusta.

Ok, pues creo que esta entrada debe terminar aquí, porque mi propósito es no hacerlas muy largas 😉

¿Qué tenemos ya?

  1. Hilar las historias en tu cabeza o en un cuaderno antes de comenzar a escribir.
  2. Borrar las historias anteriores de tu cabeza y abrir un archivo, un folio en blanco.
  3. Dar mil vueltas hasta que decides cómo empezar ese folio, después seguir el desarrollo.
  4. Saber aproximadamente cuántas páginas o palabras quieres que tenga tu libro. (A mí me gusta empezar a escribir un poco antes de determinar estas cosas porque me ayuda a hacerme una idea de en qué profundidad me voy a sumergir en la historia, pero lo normal es tener esto claro antes de comenzar con el folio en blanco).
  5. Determinar qué quieres contar en cada capítulo.
  6. No contar cosas irrelevantes que luego tengas que quitar.
  7. No extenderte con las descripciones y los diálogos si no son determinantes para la historia.
  8. Que en cada capítulo ocurra algo fundamental para la trama o el desenlace final.

No está mal, ¿no? Vamos avanzando bien 😉

Y ahora, para finalizar, para aquellos pacientes que habéis leído hasta aquí y habéis demostrado que os interesan los desvaríos que pasan por mi cabeza, os contaré cómo va esta nueva novela.

Pues ya tengo terminados el prólogo y tres capítulos, aunque hoy espero terminar el cuarto. He trazado a los personajes, bastante bien, creo, al menos yo ya me he encariñado con ellos y eso es muuuuy bueno. Llevo unas 15000 palabras escritas, lo cual es un promedio cojonudo, ya que, como dije el otro día, tuve que dejar la historia durante un largo tiempo y la retomé hace una semana, así que digamos que llevo una media de 3000 palabras por día. Supongo que el ritmo no se mantendrá, las cosas se irán complicando a medida que avance, pero estoy satisfecha.

¿Qué más he hecho aparte de trazar a los personajes? He introducido la trama, el misterio que hay que resolver y he puesto en marcha la aventura. En unas cincuenta páginas, creo que está bien y que no he caído en el vicio de escribir por escribir del que os he hablado hoy, pero eso solo lo sabré con seguridad al final del proceso, cuando vuelva a leer la historia y me dé cuenta de lo que está de más y de menos.

Y por ahora ya está 🙂 Pronto os contaré más. ¿Sabéis lo que sería guay? Que vosotros también me contarais cómo escribís y cómo lleváis vuestras historias, así podríamos comparar sistemas 🙂

Os dejo ya, toca meditar cómo dar el toque final al capítulo cuatro.

(Vaaaale, lo confieso, esto último solo era una excusa para poner esta foto, porque ay omá qué rico ❤ ).

¡¡Hasta la próxima!!!

UNA NUEVA HISTORIA UN NUEVO COMIENZO

 

“EL LAMENTO DEL CHACAL”, UNA HISTORIA QUE VOLARÁ DEL CAJÓN A AMAZON


¡¡Hola de nuevo!!

Hace un tiempo os contaba que había comenzado a escribir una nueva novela y os dije que iría hablando de su evolución. Pues bien, tuve que dejarla aparcada un tiempo, aunque la he vuelto a retomar desde esta semana pasada, así que pronto os seguiré contando.

El motivo por el que la dejé un tiempo en pausa fue para reescribir una vieja novela que llevaba esperando en mi cajón mucho tiempo ya. Se trata de “El lamento del chacal”, la primera parte de la que será una trilogía llamada “Habitando la eternidad”.

Esta novela ha sufrido doscientos mil cambios desde su primer borrador; ha estado esperando escondida su oportunidad y de repente he considerado que su oportunidad es YA. La vida es muy corta para seguir esperando oportunidades.

Así que sí, amigos, como ya dije en mi Facebook hace tiempo, me lanzo a la autoedición, porque hay títulos que quiero sacar por mí misma y disfrutar de todo el proceso.

Tal vez estas historias no sean muy comerciales, sobre todo dentro del género romántico que es donde yo más me muevo, pero escribir fantasía y paranormal es un placer al que no estoy dispuesta a renunciar jamás, venda o no 🙂 Escribir siempre debe ser algo divertido y que disfrutes; las historias que tengas en la cabeza dando voces son las que se deben de plasmar, y si da la casualidad que esa historia solo te gusta a ti, pues aun así habrá merecido la pena, porque mientras la has estado escribiendo, habrás hecho algo que te gusta y disfrutas.

Así pues, en breve (muy breve) estará a vuestra disposición la que fue mi primera novela escrita. Se trata de una historia de amor entre una diosa y un soldado, en una época difícil en la que Egipto estaba siendo amenazado por un invasor muy poderoso: el pueblo hicso.

Fantasía y mitología entretejidas con realidad e historia. En el lamento del chacal se mezclan romance, sexo, guerra, batallas, misterios, traiciones, aventuras, mitos, leyendas, historia… Como veis una novela compleja que espero que os guste tanto como a mí 🙂

La preciosa portada corrió a cargo de mi marido, el mejor ayudante que una escritora podría tener. La dibujó él mismo, para el que se lo pregunte 😉 Eso sumado al trabajo de corrección, maquetación y la paciencia divina que tiene conmigo 😛

 

No tengo mucho más que contaros por ahora, solo que pronto os anunciaré cuándo estará a la venta y el link, por supuesto 😀

Esta es la sinopsis, espero picar vuestra curiosidad 😉

Ellos eran atlantes, los seres más evolucionados sobre la tierra, pero sus ansias de poder provocaron la destrucción de su gran imperio. No obstante, el hundimiento de la Atlántida no logró erradicar el orgullo y la soberbia.

Seth tiene sus miras puestas en Egipto, la tierra que los cobijó y los convirtió en dioses; pero no es la ambición lo que mueve al dios del desierto y el caos, sino el resentimiento y los deseos de venganza.

Iris, conocida por los hombres como Sejmet, diosa de la guerra, luchará para evitar que se repitan los errores del pasado. Sin embargo, su inmortal percepción de mundo cambiará al conocer a Khamuni, un astuto prófugo ansioso por demostrar su valía.

En un tiempo difícil para el amor o la amistad, el destino unirá a Iris y a Khamuni más allá de la guerra, la muerte e incluso la propia eternidad. 

 

UNA NUEVA HISTORIA EN MENTE. EL COMIENZO.


¡¡¡Buenos días!!!

Hoy es viernes, viernes de Dolores. ¡Bieeennn!!! Comienzan las vacaciones y tendré a la familia en casa, eso me gusta 🙂 Me gusta y me vuelve vaga, para qué mentir 😛

Bueno, tenía planeada una entrada nueva para el blog mucho más interesante, pero resulta que estoy aquí pensando y me ha dado ganas de escribir esta.

Es algo que nunca he hecho, llevar un registro (más o menos) de la nueva novela en la que estoy trabajando. ¿Me cansaré y lo abandonaré? Sip, con toda probabilidad, pero hoy me apetece hacerla 🙂

Comenzar una novela es siempre algo especial, mágico, diría yo, ¡y horrible a la vez! ¿Cómo se comienza una nueva novela? Supongo que cada uno tendrá su método, allá va el mío 😛

¿Cómo empiezo? Y hablo de escribir, ¿eh? Porque antes de comenzar una nueva historia la he pensado mucho, la he dejado medio tejida en mi cabeza y en una libreta y he buscado la información más básica y fundamental para asegurarme de que las cosas van a cuadrar y a tener lógica temporal, etc.

Vale, ha quedado claro que hablo de comenzar a escribir. Uf. Es lo más difícil del proceso para mí, sobre todo cuando acabas de terminar otra y tu mente todavía camina con esos personajes. Pero hay que pasar página y crear un mundo nuevo. ¿Qué hacer?

Borrar tu mente, dejarla limpia, solo con los apuntes que necesitas para la nueva historia.

¡¡¡Y ese es el gran secreto, señores!!!! Se crea una carpeta nueva, se abre un archivo de Word y ¡¡¡tachán!!, te plantificas un folio en blanco delante de los morros y listo, misterio resuelto.

Vaaaale, ahora viene lo difícil. Tenemos un folio en blanco. Un folio en blanco que hay que rellenar. Que hay que rellenar y multiplicar. Que hay que multiplicar con muuuuchas anécdotas e historias. Anécdotas e historias que tienen que estar bien narradas para que al lector le guste lo que vas a escribir.

¡Aaaaaahhhhhh!

Y aquí es donde os hago una confesión: puedo pasarme como una hora entera, sin exagerar, delante de ese precioso folio en blanco, con el cerebro funcionando a mil por hora, hilando ideas, coordinando palabras, proyectando imágenes… Tanto trabajo le doy al pobre que en alguna ocasión ha salido mi hija de su dormitorio preguntando qué estoy cocinando que huele tan bien a tostado. Y sí, a veces mi cerebro quiere escaparse, pero no lo dejo.

La espera y el agobio valen la pena si al final del día has conseguido escribir algo que valga la pena, aunque ese algo sea medio folio. Sí, es poco, pero así es esto, si consigo arrancar, al día siguiente me quitaré una ruedecita, al próximo ya iré sin ruedecitas, y al siguiente, pedalearé sola y con ritmo.

Con respecto a mi nueva novela, os cuento que el folio en blanco lo abrí el miércoles y ese día escribí media página, tal cual, pasé más tiempo decidiendo los nombres de los personajes, lo confieso.

Peeero, ayer jueves, y teniendo en cuenta que estuve ocupada con otras cosillas, logré escribir 5 folios de golpe y estructurar el resto del capítulo y el siguiente. Eeeeehhh, eso está muy pero que muy bien, os lo aseguro, espero que siga así.

¿Qué os puedo contar de la nueva novela? No mucho, no voy a revelar gran cosa en estas entradas llenas de desvaríos, lo siento, aunque algo sí caerá 😛

¿Qué hay en esos cinco folios? Bueno, he presentado al personaje masculino y he dado las trazas de su historia y el porqué van a pasar las cosas que van a pasar.

Aquellos que han llegado a leer esta entrada entera, han demostrado estar interesados de verdad de la buena en lo que tengo que decir, y por tanto supongo que también les puede interesar la novela. Así que, en agradecimiento, os revelaré que esta nueva historia estará ambientada en la España del Renacimiento, aunque no se precisará ni el lugar exacto, ni la época concreta. ¿Por qué? Ya lo descubriréis. Es romántica, por supuestísimo, y es de misterio.

¡¡¡Basta!!!! Ya no digo más, que sino luego no tiene gracia!!!!

Bueno, amigos, ya os dejo. Lo que comenzó siendo una entrada espontánea se está convirtiendo en un testamento. Espero no haberos aburrido y si estáis interesados en los progresos de esta nueva novela, que vamos a llamar… no sé… “El desarrollo del folio”, seguid por aquí, si dejáis vuestro comentario mucho mejor, ya sabéis que un blog sin comentarios es como un hogar sin perro 😉

¡¡¡Hasta la próxima!!!